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Diario Córdoba

Ana Castro

el cuerpo en guerra

Ana Castro

La impunidad del ‘Bribón’

El bochorno no entiende de límites. Si no, a qué el Emérito sonríe y posa ante las cámaras mientras levanta los dos dedos en plan adolescente (o en señal de victoria) y se atreve a decir por su boca: «¿Explicaciones de qué?» Perdone, que usted ha sido exonerado por la Justicia Española habiendo pruebas más que de sobra para condenarle por 13 ilícitos penales considerados probados por la Fiscalía. De verdad, ¿de qué? Ojalá la Justicia británica tenga el valor de procesarlo como no ha tenido la nuestra.

No es que el campechano haya perdido la oportunidad de dar explicaciones como dice el Gobierno, es que la inviolabilidad se ha convertido en impunidad sin necesidad de rendición de cuentas y una tomadura de pelo y falta de respeto a los ciudadanos a niveles estratosféricos. ¿No pretendía Felipe un reinado ejemplar y transparente? Qué más da que fuentes cercanas a la Casa Real consideren una «enorme equivocación» el desarrollo de la visita de Juan Carlos I si no toma partido y actúa.

Hace dos años el «Demérito» huyó a Emiratos Árabes para no dañar más la figura de la monarquía y el pasado 5 de marzo establecía un acuerdo en una carta dirigida a su hijo en el que se comprometía a preservar su «privacidad» tanto en Abu Dabi como en sus visitas a España pero ha roto este compromiso a la mínima. Ha quedado claro que se cree con toda legitimidad para venirse de vacaciones con su regata –el ‘Bribón’ (no podía haber elegido un nombre mejor)– y armar el escándalo mediático que quiera. La campechanía no entiende de remordimientos.

Si viene, que sea para agachar la cabeza, permanecer en el mayor anonimato o entonar un segundo «lo siento», no para reírse en la cara de nosotros, que ya tenemos bastante en nuestro día a día con que el PP entienda que ha podido robar a su antojo y que el único problema es que se haga público y no quede en casa (si no, ¿por qué echaron a Casado?).

Felipe, como Jefe del Estado, ¿qué imagen das permitiendo semejante comportamiento y permaneciendo en silencio? En serio, prohíbele la entrada a tu padre en el país en petit comité (que todos tenemos que poner límites a nuestros padres en algún momento), que te va a arrastrar la ola. «Tu pueblo» tiene un límite para aguantar tanta desvergüenza y tiranía. Además, muchas esperamos desde hace tiempo que en pleno siglo XXI seamos todas iguales y pedimos República a gritos, que tu niña no vale ni tiene ningún derecho a ser más que ninguna de nosotras por el mero hecho de ser tu hija.

*Escritora

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