Los cordobeses estamos de enhorabuena con la elección de nuestra ciudad para implantar la base logística del Ejército en El Higuerón. Como todos sabemos la designación no estuvo exenta de polémicas. Es obvio que es legítimo que otras ciudades o localidades quieran que dicho proyecto se materialice en sus zonas, pero conviene tener clara la esencia misma de dicho proyecto y cómo se ha modelado y originado para tener en cuenta la originalidad que aportan los recursos de nuestra ciudad. Cuando en mayo del 2018, la Fundación Museo del Ejército organizó en Toledo el primer Foro Ejército-Empresas bajo el título Fuerzas Terrestres 2035, la idea sucintamente era generar sinergias y oportunidades de intercambio de información entre el Ejército y las distintas empresas del sector de la defensa. Idea lógica por otra parte para concebir un desarrollo estratégico y tecnológico entre ambas. Pero hubo una institución social que supo plantear la cuestión desde el ámbito de la excelencia. Y esta fue la Universidad de Córdoba, que cómo dato anecdótico fue la única universidad a la que se le ocurrió presentarse en aquel foro y no solo para hacer acto de presencia, sino para presentar ese hecho diferencial al que aludimos: aporta al factor empresa el propio de la universidad como es el conocimiento y la investigación. A partir de ahí se podría establecer un fértil triángulo entre empresas, universidad y de Defensa, éste último como catalizador y líder del proyecto. Y todo en base a una realidad a tener muy en cuenta, y es que el plan de Defensa español depende tecnológicamente en un 80% de tecnológica exterior. No solo es un agravio comparativo con otros ejércitos de la UE, sino que genera una situación de debilidad de recursos propios. Por todo, Córdoba con sus recursos ha aportado la solución no solo al progreso de la propia ciudad, sino a un proyecto nacional,

* Mediador y coach