Manuel Cobos, en su Historia de la Hostelería de Córdoba, editada por Almuzara (2009), define El Churrasco como el sitio perfecto. Se cumple este año medio siglo desde que Rafael Carrillo y Mari Rodríguez abrieron, en 1970, un pequeño mesón en la calle Romero. El churrasco cordobés, solomillo ibérico hecho a la brasa y acompañado de dos salsas (roja y verde), fue su seña de identidad. Con el tiempo fueron ampliando el establecimiento y proyectando una completa carta basada en la cocina tradicional cordobesa y andaluza, elaborada con excelentes productos de proximidad y temporada.

Para Rafael, naturalidad y calidad han sido primordiales de cara a su clientela: premios Nobel, artistas, toreros, actores, ministros, jefes de estado y de gobierno. Como es sabido, Jacques Chirac envió a su cocinero para que aprendiera la elaboración de los platos que había degustado en el restaurante cordobés. En los últimos años Rafael Carrillo hijo, manteniendo la esencia, ha renovado la oferta gastronómica. Nuevamente, la reconocida Guía Repsol 2020 ha revalidado el Sol otorgado a El Churrasco: sinfonía de saberes y sabores armonizada con una gran bodega. En definitiva, un monumento a la gastronomía cordobesa.

Durante décadas, Caballo Rojo y Churrasco fueron grandes referentes de la cocina tradicional cordobesa. De hecho, para muchos turistas que nos visitan, dichos restaurantes continúan siendo una parada obligada. Actualmente la alta cocina cordobesa es líder en estrellas Michelin entre las capitales andaluzas (Guía Michelin España & Portugal 2020). Dicho logro no habría sido posible sin la aportación de prestigiosos grandes maestros de la cocina tradicional cordobesa como Rafael Carrillo, modelo de profesionalidad y buen hacer para los actuales restauradores cordobeses.

* Profesor