Últimamente se están viendo bastantes casos en los que los remedios no autorizados de los curanderos se convierten en un peligro para la salud de los pacientes. A este propotor de terapias alternativas le han vuelto a imponer una multa de 600.000 euros por la celebración de un congreso en el que se promocionó, como una cura para el autismo, un derivado de la lejía prohibido.