El 1 de diciembre es primer domingo de Adviento, tradición religiosa casi olvidada quizá porque este tiempo previo a la Navidad empieza mucho antes. Es un "adviento" para adelantar el consumo de golosinas y regalos. Los niños alemanes están habituados al Adviento mediante calendarios ex profeso . Ya están aquí importados por las grandes superficies extranacionales, aunque muy difuminado el motivo religioso. Una costumbre muy de Jaén consiste en elaborar una cerveza especial navideña. La multinacional Cruzcampo continuó la idea de la antigua fábrica de la ciudad andaluza. Cerveza invernal que a los que degustamos y saboreamos la bien tirada y elaborada, nos parece una delicatessen para la mesa de Nochebuena. A muchos sorprenderá mi reflexión y los comprendo. Su idea cervecera está ligada al verano, a saciar la sed. Pero no es sólo eso.La buena cerveza, como el buen vino, es para todas las estaciones. Se puede idear un menú a base de cervezas variadas en sincronía gustativa con los platos del condumio. Lo he degustado más de una vez en la Escuela de Hosteleria Gambrinus, anexa a la fábrica jiennense. El lunes se entregan los diplomas a lo nueva promoción de alumnos. El secretario de Fecoan, Juan Infante, pronunciará la conferencia de clausura. Ayer tuvo lugar en la fábrica de Cruzcampo antes citada la presentación de una cerveza casi artesanal, etiquetada con motivos navideños, exquisita y saludable. El medico Hipócrates decía que la cerveza "es un calmante suave que apaga la sed, facilita la digestión, fortalece el corazón y las encías".

* Periodista