El legislador español, entre los diferentes modelos de jurado, ha optado por un jurado puro en la Ley Orgánica 5/95 al desarrollar el artículo 125 C.E. Hay dos momentos en el procedimiento ante el tribunal del jurado de especial relevancia: la constitución del tribunal del jurado y el veredicto sobre culpabilidad o inculpabilidad del acusado. Si la opinión que se solicita de este Letrado no se refiriera a un caso concreto, podía contestar diciendo que en la Ley 5/95 aparecen perfectamente reguladas ambas fases del procedimiento. Pero ciñéndonos al caso Bretón , es obligado por mi parte hacer las siguientes consideraciones.

Yo he sufrido --como muchos compañeros abogados en asuntos de cierta trascendencia social-- el juicio paralelo propiciado a nivel mediático. Concretamente, me estoy refiriendo al caso de las Tragaperras en el que apareció imputado un exdelegado de la Junta de Andalucía y la denominada operación Membrillo, en que aparecían imputados policías nacionales y guardias civiles.

No es exagerado afirmar que el caso Bretón ha tenido a nivel mediático --prensa, radio, televisión, incluso en este medio con programas especiales-- una gran repercusión. Y no digamos las múltiples manifestaciones ciudadanas convocadas en relación con el caso. En la fase de constitución del jurado, ¿podrán encontrarse en las personas llamadas a formar parte del mismo alguna que no haya tenido noticias a través de los medios del caso a enjuiciar? Según el artículo 41 de la ley, el magistrado ponente procederá a recibir juramento o promesa a los seleccionados para actuar como jurados en los siguientes términos: "¿Juran o prometen desempeñar bien y fielmente la función del jurado, con imparcialidad, sin odio ni afecto, examinando la acusación, apreciando las pruebas y resolviendo si son culpables o no culpables de los delitos objeto del procedimiento los acusados, así como guardar secreto de las deliberaciones?". No quisiera estar en la piel de cualquiera de los jurados en el momento de prestar su juramento o promesa.

El tema del jurado popular ha sido objeto de muchos artículos en revistas jurídicas y en monografías. Algunos autores consideran que el veredicto es predecible, incluso antes de que el jurado entre en la sala de deliberaciones.

Quede claro que estas reflexiones están referidas a un caso concreto. La institución del jurado ha funcionado desde su creación a plena satisfacción. Cuando en el artículo 125 de la Constitución se establecía que los ciudadanos pueden participar en la administración de justicia mediante la institución del jurado se estaba concediendo un voto de confianza a la innata sabiduría del pueblo. Por ello, y termino, tengo la seguridad de que los miembros del jurado que se constituyan en el caso Bretón harán un buen uso de la confianza depositada en ellos y prestarán un magnífico servicio a la Justicia.

* Exdecano del Colegio de Abogados