El 25 de marzo comenzaba el año según el calendario juliano vigente en España hasta 1582 y el Partido Popular creyó comenzar una nueva era desde ese día y ya se ve, la etapa que comienza es de espectador impotente ante una máquina invencible de poder. En 'La azotea' nos interesa el alcance de las elecciones en el mantenimiento del sistema democrático, su avance hacia la libertad y el progreso, porque para los conservadores aspirantes, ha sido un fracaso sin paliativos. ¿Y para Andalucía, que representa para Andalucía el triunfo de los socialdemócratas? Pues ya veremos, porque el resultado es como la naturaleza humana física y moral a la vez. La física equivale a lo que es y la moral a lo que debe ser. ¿Pero acaso los ganadores de hecho son en verdad socialdemócratas? Ojalá. Lo serán el día que se desprendan de ese insolente tufo entre priísta y peronista. El día que consideren la educación como motor de impulso de la propia dignidad y del progreso social y económico. El día que conciban el Estado como espacio ético y legal de convivencia que no debe interferir la autodeterminación de los ciudadanos. El día que fomenten la ética del comportamiento; del trabajo; del esfuerzo; del patriotismo y de tantos valores y principios que no son ajenos a los socialdemócratas del norte de Europa donde triunfaron y ejemplarizaron un modelo de sociedad avanzada. La acción política, decía Azaña, debe presentarse como movimiento defensivo de la inteligencia, que es bien escaso en unos y otros. Aquí necesitamos gestores honestos; austeros; patriotas y desinteresados que consideren un honor el servicio público y un privilegio mejorar y hacer prosperar la comunidad. Sacar Andalucía urgentemente desde el vagón de cola de Europa es tarea de titanes y no de sedicentes gobiernos de progreso. Mientras, tragaremos el albondigón que nos preparen.

*Ldo. CC. Políticas y Económicas