La Unión de Abonados y Aficionados Taurinos de Córdoba desea felicitar a las autoridades municipales de Priego de Córdoba por el esfuerzo realizado para la remodelación y recuperación de su centenaria plaza que fue reinaugurada el pasado día 22 de marzo. No obstante esta Asociación lamenta profundamente el deprimente espectáculo ofrecido por la empresa desde el principio, truncando el interés por ganaderías emblemáticas con un remiendo de lo más barato que hay en el mercado. Pensamos que una ciudad como Priego no se merece este trato, como tampoco se merece una corrida inaugural basada en unos animales de muy pobre presentación, inválidos, faltos de casta y con una sospechosa integridad de sus defensas. Y decimos sospechosa porque gracias a la pasividad de la Administración nunca se llegará a saber si ha habido manipulación en las astas, lo que según el reglamento vigente sería constitutivo de fraude.

Como es preceptivo los toros antes de la corrida fueron reconocidos por el equipo veterinario y aprobados por la autoridad competente pasando por alto no solo puntas romas como puños y escasísima longitud de los pitones sino también algún que otro defecto en la vista.

Una vez más el tándem formado por empresarios sin escrúpulos, ganaderos de pacotilla y apoderados de supuestas figuras ha dado al traste con la ilusión de todo un pueblo, eso sí con un alto coste para el bolsillo del aficionado que es el único perjudicado de todo este despropósito.

De nuevo queda meridianamente claro que son los propios taurinos los que están machacando y terminando, poco a poco, con la fiesta de los toros. En algún momento, alguien habrá de poner remedio y eso es lo que, desde esta Unión de Abonados y Aficionados Taurinos de Córdoba, demandamos a las autoridades, que ejerzan como tales y pongan las cosas en su sitio.

En la foto puede verse la carita de jovencito del toro y los escasos pitones a los que con tanta valentía acaricia Rivera Ordóñez.

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