Una voz única contra la violencia de género. Desde luego que el fenómeno del maltrato no merece otra actitud. Pero no siempre ha de medirse el compromiso con la causa por el hecho de una presencia más o menos. De ahí que chirríe que la plataforma convocante de la manifestación de ayer criticara la inasistencia a la misma de peñas, cofradías y vecinos. Que una cosa es buscar un grito unánime contra esta lacra y otra es marcar las agendas. Y más cuando alguno de ellos se justificó.