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Opinión | LA CARTA DEL DIA.

Brutalismo en arquitectura

La arquitectura inglesa de los 60 quiso probar las posibilidades estéticas del cemento en una corriente denominada brutalismo porque dejaba a la vista este mortero, aunque yo lo llamaría así más bien por el impacto negativo sobre el paisaje urbano. En Córdoba hay varios ejemplos. Desde la Barcelona del 92 para acá, los ayuntamientos democráticos han embrutecido, que no embellecido, las ciudades con las llamadas plazas duras, enlosadas por completo (con el calor que refleja ese pavimento en climas mediterráneos), y nivelando por igual el espacio peatonal y el rodado, debe ser para borrar toda jerarquía arquitectónica que remedara otras jerarquías sociales, aunque para mí supone más un peligro para el viandante que otra cosa. Pues bien, de estas características participa la remodelación de la plaza (más bien ensanche) del Realejo (los ejemplos serían interminables por el casco antiguo). Creo recordar que ni un triste arbolito se ha plantado en todo el espacio, pequeño pero humanizable con este elemento verde en la ciudad de los famosos 40 grados la sombra y del tan cacareado aroma a azahar. Tampoco veo que los usuarios del autobús dispongan de una marquesina que los alivie del inclemente calor que padecemos. Por último, no hay un borde que separe peatón y tráfico con la apariencia de que los vehículos podrían transitar por lo que sería la acera. Esta tipología de plazas está muy bien en las plazas mayores, La Corredera para nosotros, cuyo génesis era crear un marco de representación barroco que no podía distraerse con ningún elemento a no ser la estatua ecuestre de su hacedor. Pero no en una plaza chica, de las que Córdoba tiene muchos ejemplos por cierto arbolados: las Doblas, Emilio Luque, del Císter... Así es que me echo a temblar cuando veo las vallas que anuncian la creación de una biblioteca en el jardín de los Patos, cargándose la rosaleda allí existente. Esto es brutalismo en arquitectura. ¿No se podrían aunar libros y rosas como en las fiestas de Cataluña?

Rafael González Fuentes

Córdoba

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