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Bertín Osborne se planta y contesta como nunca a Gabriela Guillén: "No tengo vocación de padre a estas alturas"

En un principio el presentador ha mostrado nuevamente su peor cara ante las cámaras y

Bertín Osborne enfadado

Bertín Osborne enfadado

Europa Press

En el ojo del huracán por los continuos mensajes ante las cámaras de Gabriela Guillén para que ejerza de padre del hijo que tienen en común, Bertín Osborne ha reaparecido en la multitudinaria fiesta con la que Mó de Multiópticas ha dado el pistoletazo de salida al verano en su ya icónica 'Casa Mó Solesea', que tampoco se han querido perder rostros conocidos como Ana Obregón, Manuel Carrasco, Paz Padilla, Anita Matamoros, Ágatha Ruiz de la Prada, Manuel Díaz 'El Cordobés' y Virginia Troconis, Laura Escanes, o Samantha Vallejo-Nágera entre otros.

Aunque en un principio el presentador ha mostrado nuevamente su peor cara ante las cámaras y sin ocultar su fastidio ha pedido a los reporteros que le quitasen el micrófono de la cara, finalmente ha atentido a la prensa y, más claro y rotundo que nunca, ha dado la estacada definitiva a Gabriela asegurando que nunca la ha engañado y que desde el primer momento le dejó claro que a estas alturas de su vida no tiene "vocación de padre".

- CHANCE: ¿Estás más tranquilo ahora? Disculpa, que en la fiesta hemos sido un poco...

- BERTÍN: A mí las muchedumbres no me divierten nada. Si hay una cosa que no soporto en esta vida, es que me persigan. Y tengo 43 años en esta profesión, me han perseguido muchas veces, y ya no tengo idea de que me persigan. Si a mí me paráis y me preguntáis, normalmente soy educado. Pero cuando tengo empresas, no quiero mirar, que me persiguen todas las semanas, pues llega un momento que uno... Primero no tengo por qué hablar, o sea, ¿por qué? ¿Dónde está escrito que tenga que contaros algo? Entonces, primero eso, y después, si encima me persiguen, mucho menos.

Entendemos tu postura, pero te preguntamos por cosas que se han dicho

 Yo te entiendo. Pero es que lo que han dicho es problema de quien lo ha dicho, no va a ser problema mío nunca. Entonces no voy a comentar nada sobre lo que dicen otras personas, sean quien sean. Mis hijas, me da igual. Ellas sabrán las cosas que dicen y luego el tiempo dará o quitará razones, pero nada más.

¿Te podemos preguntar qué tal estás?

- Yo estoy fenomenal. ¿No me ves? 15 kilos menos. No, estoy fenomenal. No ceno. Nada. Y además, muchos días no desayuno. No, mira, el cuerpo se acostumbra a todo. Y además esto es un tema de genes. Esto, nuestros antepasados comían una vez al día si encontraban comida. Entonces eso de comer cinco veces al día es una cosa que...

Eres un poco del estilo de Luis Enrique

- Luis Enrique es así. No le conozco, fíjate que me gustaría conocerle porque me cae muy bien. A mí me encanta, me gustan muchísimo las personas que son así, duras. Tú las ves y dices, coño, ese tío, como dicen en Venezuela, ese tío se ha rehecho. Pues me gustaría conocerle, así que desde aquí le mando un buen abrazo.

¿En qué momento podemos decir que estás, Bertín? ¿Estás fácil? ¿Tranquilo, sereno, en paz?

- No, estoy fenomenal. Trabajando, trabajando en lo que me gusta, que es televisión. En un programa que tiene una audiencia tremenda, 'Tu cara m suena'. Y ahora vuelvo a empezar con el mío de Canal Sur, y estoy encantado.

¿En algún momento vas a hablar tú, porque hemos escuchado todas las partes?

- No voy a hablar, no voy a hablar de nada que sea personal. ¿Por qué regla de tres tengo que hacerlo? Normalmente, además, estoy hablando con personas que me caen bien, yo respeto a todos. Y normalmente hablo con personas que no conozco, no sé quiénes son ni cómo se llaman. Si hay cosas personales que no las hablo ni con mis amigos, ¿por qué regla de tres voy a pararme en la calle y hablar con alguien, y menos si me persiguen? poneros en mi pellejo.

¿Y a quién le preguntamos para no molestarte a tí cuando se te cuestiona como padre? Te dicen que cero, que vas a escribir tus memorias, que van a escribir las memorias hablando de ti.

- Si yo escribiera mis memorias, me tendría que ir de España. Así que no lo voy a hacer.

¿Has vuelto a ver al niño?

- No, ¿lo he visto una vez? Lo vi mucho antes del apagón. Estuve con él, me pareció precioso, encantador, cariñoso. Lo pasé fenomenal. Pero bueno, la vida es la que es.

¿Por qué Gabriela dice que eres un cero como padre?

- Bueno, porque yo... No sé por qué lo dice, francamente. Entre otras cosas porque yo no he hecho nunca nada que no le haya dicho que iba a hacer. Entonces yo, mucho antes de que lo tuviera, le dije que yo no tengo vocación de padre a estas alturas. Que además me parece una putada para un niño que pierda un padre cuando no haya hecho ni la mil y que la vengamos a hacer otra vez. No, o sea, es que no es mi momento. No es el momento de eso. Entonces yo ayudaré. Intentaré que le vaya bien, que vaya a colegios buenos. Todo eso lo haré y lo ayudaré. Yo no me voy a poner a cambiar pañales a estas alturas de mi vida porque ya ha pasado. Eso me pasó ya. Y no es una cosa nueva. Yo se lo dije. Se lo dije mucho antes de que el niño naciera. Entonces, pues hombre, si ella cree que es un cero, pues seré un cero. Si preguntas a mis hijas, probablemente te dirán otro.

Parece ser que la primera palabra que dijo el niño fue papá.

- Eso me dijo ella. Eso me dijo ella. Yo tengo con ella una relación normal y hablo con ella. No tengo ningún problema. Eso es bueno. Lo que pasa es que, bueno, supongo que cuando va a sitios así con vosotros, pues le meteréis el micrófono.

Gabriela dijo como que a ti te parecía bien que hablara.

- Sí, sí, me llamó... No, no me pidió permiso. Ella no tiene que pedirme permiso para nada. Pero me dijo, Bertín, voy a... Y digo, pues hombre, me parece muy bien. Di la verdad. Si dices la verdad, no hay problema. Yo no tengo problema.

¿Crees que se ha dicho la verdad?

 Yo te entiendo. Pero es que lo que han dicho es problema de quien lo ha dicho, no va a ser problema mío nunca. Entonces no voy a comentar nada sobre lo que dicen otras personas, sean quien sean. Mis hijas, me da igual. Ellas sabrán las cosas que dicen y luego el tiempo dará o quitará razones, pero nada más.

¿Te podemos preguntar qué tal estás?

- Yo estoy fenomenal. ¿No me ves? 15 kilos menos. No, estoy fenomenal. No ceno. Nada. Y además, muchos días no desayuno. No, mira, el cuerpo se acostumbra a todo. Y además esto es un tema de genes. Esto, nuestros antepasados comían una vez al día si encontraban comida. Entonces eso de comer cinco veces al día es una cosa que...

Eres un poco del estilo de Luis Enrique

- Luis Enrique es así. No le conozco, fíjate que me gustaría conocerle porque me cae muy bien. A mí me encanta, me gustan muchísimo las personas que son así, duras. Tú las ves y dices, coño, ese tío, como dicen en Venezuela, ese tío se ha rehecho. Pues me gustaría conocerle, así que desde aquí le mando un buen abrazo.

¿En qué momento podemos decir que estás, Bertín? ¿Estás fácil? ¿Tranquilo, sereno, en paz?

- No, estoy fenomenal. Trabajando, trabajando en lo que me gusta, que es televisión. En un programa que tiene una audiencia tremenda, 'Tu cara m suena'. Y ahora vuelvo a empezar con el mío de Canal Sur, y estoy encantado.

¿En algún momento vas a hablar tú, porque hemos escuchado todas las partes?

- No voy a hablar, no voy a hablar de nada que sea personal. ¿Por qué regla de tres tengo que hacerlo? Normalmente, además, estoy hablando con personas que me caen bien, yo respeto a todos. Y normalmente hablo con personas que no conozco, no sé quiénes son ni cómo se llaman. Si hay cosas personales que no las hablo ni con mis amigos, ¿por qué regla de tres voy a pararme en la calle y hablar con alguien, y menos si me persiguen? poneros en mi pellejo.

¿Y a quién le preguntamos para no molestarte a tí cuando se te cuestiona como padre? Te dicen que cero, que vas a escribir tus memorias, que van a escribir las memorias hablando de ti.

- Si yo escribiera mis memorias, me tendría que ir de España. Así que no lo voy a hacer.

¿Has vuelto a ver al niño?

- No, ¿lo he visto una vez? Lo vi mucho antes del apagón. Estuve con él, me pareció precioso, encantador, cariñoso. Lo pasé fenomenal. Pero bueno, la vida es la que es.

¿Por qué Gabriela dice que eres un cero como padre?

- Bueno, porque yo... No sé por qué lo dice, francamente. Entre otras cosas porque yo no he hecho nunca nada que no le haya dicho que iba a hacer. Entonces yo, mucho antes de que lo tuviera, le dije que yo no tengo vocación de padre a estas alturas. Que además me parece una putada para un niño que pierda un padre cuando no haya hecho ni la mil y que la vengamos a hacer otra vez. No, o sea, es que no es mi momento. No es el momento de eso. Entonces yo ayudaré. Intentaré que le vaya bien, que vaya a colegios buenos. Todo eso lo haré y lo ayudaré. Yo no me voy a poner a cambiar pañales a estas alturas de mi vida porque ya ha pasado. Eso me pasó ya. Y no es una cosa nueva. Yo se lo dije. Se lo dije mucho antes de que el niño naciera. Entonces, pues hombre, si ella cree que es un cero, pues seré un cero. Si preguntas a mis hijas, probablemente te dirán otro.

Parece ser que la primera palabra que dijo el niño fue papá.

- Eso me dijo ella. Eso me dijo ella. Yo tengo con ella una relación normal y hablo con ella. No tengo ningún problema. Eso es bueno. Lo que pasa es que, bueno, supongo que cuando va a sitios así con vosotros, pues le meteréis el micrófono.

Gabriela dijo como que a ti te parecía bien que hablara.

- Sí, sí, me llamó... No, no me pidió permiso. Ella no tiene que pedirme permiso para nada. Pero me dijo, Bertín, voy a... Y digo, pues hombre, me parece muy bien. Di la verdad. Si dices la verdad, no hay problema. Yo no tengo problema.

¿Crees que se ha dicho la verdad?

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