Los periodistas de TVE acudieron ayer a las urnas para renovar el consejo de Informativos en medio de una agria polémica sobre la composición del censo electoral. La inclusión en bloque de 350 profesionales que habían presentado reclamaciones para poder votar despertó los recelos de la actual junta, que ve en la medida una maniobra para pervertir el proceso electoral. Pero sus demandas cayeron en saco roto, con lo que las elecciones se celebraron ayer con un censo hinchado de casi 2.000 votantes.

El consejo de Informativos luchó hasta el último momento para que las 350 reclamaciones se estudiasen de forma individual. "Es una cuestión de principio, de que voten solo los que participan realmente en funciones informativas", explicaron a ayer este diario fuentes del consejo. Algo así como evitar que emitan su voto hasta las señoras de la limpieza.

Según dichas fuentes, la propuesta inicial de la dirección de TVE --designada directamente por el PP-- era reconocer el derecho a voto a unas 3.600 personas, lo que supondría casi triplicar el censo anterior de 1.600. Al final, la Comisión Electoral rechazó los argumentos del consejo de Informativos y se limitó a excluir, por motivos formales, a tres de los 350 que había admitido "a bulto". Los votantes eligen cada dos años en listas abiertas a los 13 miembros del consejo.