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REPORTAJE

El Garbanzo, 40 años de alternativa

El torero Juan Antonio Cobos fue doctorado por Francisco Ruiz Miguel, con Justo Benítez como testigo, en una corrida celebrada en Tarragona el día 12 de agosto de 1979 con ganado cordobés

 

El Garbanzo, a la izquierda con su padrino y testigo de alternativa. - ARCHIVO

Almodóvar del Río es una localidad muy taurina en cuyo término municipal han pastado siempre ganaderías de bravo. Sin embargo, a pesar de haber contado con un buen puñado de novilleros punteros, el único que alcanzó el grado de matador de toros fue Juan Antonio Cobos El Garbanzo, un torero valeroso y de pundonor que consiguió tardes de triunfo en plazas de categoría.

Juan Antonio nace el 3 de agosto de 1953 (son once hermanos). Como de niño ya apuntaba su afición a los toros, un familiar le regala una muleta para que se entretuviera.

El 18 de octubre de 1965, Manuel Benítez El Cordobés inaugura con una fiesta su finca de Villalobillos, enclavada en el término municipal de Almodóvar. El V Califa era el espejo de muchos chicos que ansiaban ser toreros. Y como en Villalobillos se daban muchas fiestas en las que no faltaba suelta de vacas para los maletillas, allá que se iba Juan Antonio a probar fortuna. Su relación con Benítez llegó a ser entrañable hasta el punto de ayudar en las tareas agrícolas. El apodo de El Garbanzo se lo puso el propio Benítez por su baja estatura.

Los inicios

Juan Antonio debuta en público (10-7-1971) en una de las nocturnas de oportunidad que se daban en Los Califas en los veranos de los años 70. El vestido que se puso esa noche se lo regaló El Cordobés y fue el mismo que el gran torero usó en la denominada Corrida del Siglo celebrada en Jaén el mes antes, 13 de junio de 1971. Lo repiten el 18 de septiembre y corta una oreja con fuerte petición de la segunda y al no concederla el palco, el público le obliga a dar dos vueltas al ruedo entre aclamaciones. Esa temporada toreó 20 novilladas. Hasta su debut con caballos (Ávila 15-10-1973, cortó cuatro orejas y dos rabos) alcanza a torear casi el centenar de novilladas. En Córdoba se presenta con picadores el 27 de mayo de 1974, con ganado de Álvarez hermanos, consiguiendo un botín de cuatro orejas. En esta temporada toreó 40 novilladas y 30 en la siguiente de 1975, perdiendo bastantes por los continuos percances.

El Garbanzo, debido a su valor temerario y enorme pundonor, fue muy castigado por los toros. La primera cornada de importancia la sufre en San Vicent de Tirosse (Francia) el 18-4-1974, un novillo de Martín Peñato le parte la tráquea al entrar a matar al primer astado al que le cortó una oreja. Tras un lento y largo paréntesis de recuperación reaparece en Martos con novillos de Martínez de Benavides consiguiendo dos orejas y ovación.

Su segunda cornada grave sucedió en San Sebastián de los Reyes (25-5-1975), un novillo de Apolinar Soriano, al iniciar la faena de muleta le volteó de mala manera produciéndole una grave lesión cervical. Ya no vuelve a los ruedos hasta el 26 de septiembre, que reaparece en Córdoba. Con aureola de figura de los novilleros, se presenta en Madrid el 19-3-1976 cosechando una oreja y vuelta al ruedo. En Madrid toreó tres tardes, en Barcelona en tres ocasiones y cortó dos orejas cada tarde. También toreó en las importantes plazas de Valencia, Bilbao, Pamplona, Zaragoza y Córdoba. En su periplo por tierras americanas toreó en Caracas, Colombia y en la Monumental de México, donde dejó un buen cartel.

Complicaciones

Aunque al principio se barajó la posibilidad de que tomara la alternativa en Córdoba, de manos de José María Manzanares con Agustín Parra Parrita de testigo, no se llegó a un acuerdo y la idea no prosperó. Igualmente se le organizó la alternativa en Maracay con dos toreros venezolanos. El cartel quedó así: Bernardo Valencia, de padrino y Santiago López de testigo, con toros colombianos de Laguna Blanca. Pero a las tres de la tarde no se había sorteado todavía porque ni padrino ni testigo se presentaron, por desavenencias con la empresa, y la corrida no se celebró.

Por fin, tras dos años sin torear, se organiza la alternativa en Tarragona el 12 de agosto de 1979. Encabezaba el cartel Francisco Ruiz Miguel, padrino y de testigo Justo Benítez, con ganado cordobés de Francisco Martínez Benavides con el remiendo de un toro de Tassara. El balance de El Garbanzo fue de oreja y silencio en el barrabás toro de Tassara, que le correspondió en el sorteo. El toro del doctorado atendía por Pacheco, marcado con el número 6, negro zaíno y de 490 kilos de peso.

El Garbanzo no llegó a torear en Córdoba como matador de toros y la última vez que lo hizo (19-10-1985) fue en un festival organizado por el Círculo Taurino de Córdoba a beneficio de su Escueta Taurina. El cartel de esa tarde, compuesto de nueve toros de diversas ganaderías, lo abría el rejoneador Joaquín Moreno Silva y en el toreo a pie los matadores de toros Manuel Rodríguez Requena, Manuel Cano El Pireo, Juan Antonio Cobos El Garbanzo, Cayetano y Fermín Vioque y los novilleros Juan Carlos Domingo, Ignacio Torres y Antonio Manuel de la Rosa.

El Garbanzo se retiró definitivamente del toreo en un festival en su pueblo natal celebrado el día 7 de Abril de 1995, acompañado en el cartel por Sebastián Palomo Linares y Manuel Díaz El Cordobés.

Esta es, muy resumida, la historia del único matador de toros nacido en Almodóvar del Río, que no alcanzó mayores cotas en la fiesta por haber sido muy castigado por los toros, hasta el punto que recibió en tres ocasiones la extremaunción. Hoy vive feliz en su pueblo, donde es querido y admirado por sus paisanos, por su carácter abierto y afable con todos. Está casado con María Dolores Jiménez Notario y es padre de siete hijos, todos aficionados a los toros y dos de ellos quisieron seguir los pasos de su padre. Su hijo Juan Antonio es el presidente del Círculo Taurino de Almodóvar del Río.