+
Accede a tu cuenta

 

O accede con tus datos de Usuario Diario Córdoba:

Recordarme

Puedes recuperar tu contraseña o registrarte

 
 
   
 
 

REPORTAJE

La hora de la verdad

Los futuros universitarios comprobaron ayer al fin si habían entrado en la carrera de su primera opción, tras días de incertidumbre después de aprobar la prueba de acceso a la universidad (EvAU)

 

Alumnos cordobeses, durante las pruebas de selectividad de junio. - CHENCHO MARTÍNEZ

Carmen Aumente Carmen Aumente
18/07/2019

Día de alegría ayer y de incertidumbre aún para muchos jóvenes cordobeses y de toda Andalucía que esperaban con ansia que se publicara la primera adjudicación de plazas en el Distrito Único Andaluz para conocer si habían sido admitidos en la primera opción elegida para estudiar una carrera universitaria. Desde las 00.00 horas de la noche del martes, la web de acceso a la Universidad publicó las notas de corte y, por la mañana, los jóvenes aspirantes recibieron en sus correos electrónicos y por watshapp la noticia de si estaban admitidos o no en esta primera adjudicación. Los que no, aún tienen en esta primera fase ordinaria otras tres adjudicaciones, pues ahora se mueven mucho las listas.

Blanca Molina, alumna de La Salle, estaba feliz. Ayer mismo se matriculó ya en el grado de Medicina en la UCO, el que ha entrado con un 13,56 de nota de acceso, cuando la nota de corte, la más alta de la Universidad de Córdoba, se ha quedado este año en un 12,970. Blanca explicaba que estuvo más nerviosa hasta conocer la nota de selectividad, pues cuando salieron las listas «se colapsó todo y aquello fue un desastre», pero al conocer la nota y sabiendo la del año pasado, «ya estaba mucho más tranquila». Al principió pensó estudiar Medicina en Sevilla, «pero por comodidad y por el prestigio que tiene en la UCO, me he matriculado aquí». María Valenzuela, que ha estudiado en el IES Aljanadic de Posadas, también consiguió entrar en el grado de su primera opción, el itinerario conjunto de Educación Primaria y Estudios Ingleses, en la Facultad de Filosofía y Letras, pero ayer, debido a problemas informáticos con la automatriculación, no pudo terminar de cumplimentarla. «Estoy muy contenta, es un grado nuevo de hace un par de años y como me gusta la enseñanza, he visto que este era más completo». La nota se ha quedado en un 11,091 y ella tiene un 11,882, tras un Bachillerato en el que «hay que estudiar bastante, pero siendo constante se pueden sacar buenas notas». María Bravo, estudiante del colegio Virgen del Carmen, ha logrado entrar en el grado de Educación Infantil. «No necesitaba una nota alta pero he pasado un año bastante duro, quizá excesivo, muy preocupada con la nota de los exámenes». Álvaro Fedriani, estudiante de La Salle, se va a la Universidad de Sevilla, a hacer el doble grado de Periodismo y Comunicación Audiovisual, que ha tenido una nota de corte de 12,475. «Ha sido un Bachillerato duro porque sabía que tenía que sacar una nota alta y solo había 20 plazas». Al final ha obtenido una media de 10 tanto en 1º como en 2º de Bachillerato y ha logrado el acceso en la primera adjudicación.

Si los alumnos no confirman la reserva, quedan excluidos del procedimiento, pasando su plaza a la lista de espera.