+
Accede a tu cuenta

 

O accede con tus datos de Usuario Diario Córdoba:

Recordarme

Puedes recuperar tu contraseña o registrarte

 
 
   
 
 

PRIMERA CONDENA DE ESTE TIPO EN SEVILLA

Prisión permanente revisable por asesinar a una mujer en Pilas

El condenado intentó violarla y la mató al no lograr su propósito

 

Agencias
25/04/2019

La Audiencia de Sevilla ha condenado a un hombre a la pena de prisión permanente revisable por intentar violar y después asesinar a una mujer en marzo de 2017 en Pilas, lo que supone la primera condena de este tipo en la provincia de Sevilla. Tras el veredicto de culpabilidad emitido por un jurado popular el 9 de abril, la Audiencia le condena a la pena de prisión permanente revisable por un delito de asesinato, como solicitó en el juicio la Fiscalía de Sevilla, y a 8 años de cárcel y 10 años de libertad vigilada por un delito de agresión sexual en grado de tentativa.

En una sentencia dictada el día 22 de abril, la Audiencia también condena al encausado a pagar una indemnización total de 254.880 euros al marido (162.240) y los dos hijos de la fallecida (31.800 para la hija y 60.840 para el hijo) y le prohíbe residir en el mismo lugar que los familiares de la víctima, acercarse a ellos a menos de 1.000 metros y a comunicarse con ellos por cualquier medio por tiempo superior en 10 años al de la duración de la pena privativa de libertad.

La Audiencia señala que el jurado declaró probado que los hechos ocurrieron sobre las 8.00 horas del 12 de marzo de 2017, cuando el acusado abordó a la fallecida «por sorpresa con la intención de mantener relaciones sexuales contra la voluntad de ella, empleando la fuerza y un arma blanca para doblegar la voluntad de la víctima».

El condenado «no logró finalmente su propósito, aunque sí llegó a despojar u obligó a la víctima a despojarse» del sujetador y la camiseta y «consiguió bajarle las mallas y las bragas hasta las rodillas», y «decidió matarla» tras constatar que «no podía lograr su propósito (...), dada la fuerte oposición de la víctima, y para evitar que ella lo denunciara por haber intentado agredirla sexualmente». El acusado mató a la mujer «sin que ella pudiera realmente defenderse, al atacarla por sorpresa con un arma blanca» mientras ella estaba «desarmada y desprevenida», y acabó con su vida «tras golpearla repetidamente en cara y cabeza y realizarle pinchazos con el arma blanca que portaba en el abdomen y un muslo», así como en el cuello.