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SUCESO EN 2014 EN MADRID

Juzgan al guardia civil que disparó borracho contra las ventanas de sus vecinos: "Se me ha ido la gaita"

"Sí, se me ha ido la gaita. Me he tomado un par de copas", fue su excusa

 

Un agente de la Guardia Civil en pleno trabajo. - / EFE (EFE)

EL PERIÓDICO
19/01/2018

La Audiencia Provincial de Madrid va a juzgar este martes, 23 de enero, a partir de las 10 horas, a un guardia civil por presuntamente disparar "de forma indiscriminada" 8 balas frente a las ventanas de sus vecinos en el madrileño distrito de Tetuán, ha informado la Fiscalía Provincial de Madrid en un comunicado.

Concretamente, el Ministerio Fiscal pide siete años de prisión para Jon Batiste M.C., un guardia civil que comenzó a disparar desde el interior de su domicilio con su arma reglamentaria y de forma "indiscriminada" contra las ventanas más próximas de edificios cercanos "teniendo pleno conocimiento de que los mismos estaban ocupados y que podrían impactar alguno de los proyectiles a alguna persona que se hallara en el interior".

Estaba de baja laboral
Cuatro de los proyectiles disparados por el agente, que en momento de ocurrir los hechos estaba de baja laboral, impactaron en distintas partes del salón de una de las viviendas cuando una mujer y su hija se hallaban en la cocina.

Otros dos proyectiles fueron disparados contra casas en las que en esos momentos no se encontraba nadie en su interior. La Fiscalía, que le imputa un delito de homicidio en grado de tentativa y otro de daños, reclama una indemnización para los afectados de 2.446 euros.

Ocurrió en 2014
Los hechos ocurrieron en torno a las 20 horas del viernes 24 de octubre de 2014 en un domicilio situado en el número 4 de la calle Mariano Fernández. El agente, que estaba borracho, realizó 8 disparos, tres de los cuales impactaron en viviendas de los números 10, 11 y 13 de la calle Berruguete.

Uno atravesó el cristal de una ventana impactando contra la pared del salón de un domicilio, mientras que otro acabó en el marco de una ventana. Tras el aviso de los vecinos, la Policía acudió al domicilio del guardia civil, encontrando tres casquillos de bala en su casa y otros cinco en la calle. En consecuencia, se le intervino el arma reglamentaria, dos cargadores con varios cartuchos cada uno, una caja de munición con 19 balas y otra con 25, y los casquillos mencionados.

Los agentes que le interrogaron lograron que confesase que había disparado con su arma reglamentaria desde la ventana. "Sí, se me ha ido la gaita. Me he tomado un par de copas", señaló, según informaron en su momento fuentes policiales.