+
Accede a tu cuenta

 

O accede con tus datos de Usuario Diario Córdoba:

Recordarme

Puedes recuperar tu contraseña o registrarte

 
 
   
 
 

SALUD

La frecuencia de la eyaculación previene el cáncer de próstata

  •  Un estudio analiza la salud y la actividad sexual de 30.000 estadounidenses


  •  

    EFEEFE 07/04/2004

    La frecuencia de las eyaculaciones es un factor que puede reducir el riesgo de padecer cáncer de próstata, según un estudio que publica la revista científica The Journal of the American Medical Association basado en un extenso trabajo desarrollado a lo largo de la década de los 90.

    El informe fue coordinado por Michael F. Leitzman, profesor del Instituto Nacional del Cáncer de Bethesda (Estados Unidos) y sus autores analizaron la relación existente entre el riesgo de desarrollar el cáncer de próstata y la frecuencia de la eyaculación, tanto si ésta se produce durante las relaciones sexuales, en emisiones nocturnas involuntarias o mediante masturbación.

    RAZA BLANCA El trabajo de campo en el que se basa el estudio se llevó a cabo entre el 1 de febrero de 1992 y el 31 de junio del 2000. Durante esos años se analizó la evolución de 29.342 hombres estadounidenses de entre 46 y 81 años, entre los que predominaban los de raza blanca. Los participantes respondieron cada dos años a un cuestionario en el que informaban del número medio mensual de eyaculaciones. Una vez finalizado el trabajo, se pudo comprobar que entre los pacientes se detectaron 1.449 nuevos casos de cáncer de próstata, 953 de tumores órgano-confinados y 147 de tumores ya diseminados.

    UN HALLAZGO IMPORTANTE Después de analizar a fondo los datos recogidos, los investigadores afirman que "los resultados sugieren que una alta frecuencia de la eyaculación posiblemente pueda estar asociada con un menor riesgo de padecer tanto un cáncer de próstata total como de órgano confinado".

    Los autores consideran que el aumento de casos no puede relacionarse con "otros factores de riesgo del cáncer de próstata como la edad, los antecedentes familiares, historial de haber padecido sífilis y gonorrea, el tabaco o la alimentación", y destacan la importancia de su hallazgo.