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el ‘hyperin’, una patente innovadora

Descubierto un hormigón con paja de arroz que resiste a un lanzallamas

El nuevo material aspira a evolucionar la construcción y reciclar plástico

 

La investigadora Ana Blasco, descubridora de un nuevo material de construcción a partir de la paja del arroz. - MIGUEL LORENZO

Nacho Herrero
10/02/2019

Una prueba fallida para crear un ninot para las Fallas ha acabado alumbrando un nuevo material que aspira a cambiar el mundo de la construcción pero también a echarle una buena mano al medio ambiente dando salida a la paja del arroz y también reciclando plástico. Su bajo coste, menor que cualquiera de los actuales del mercado, su dureza, similar a la del hormigón, y, sobre todo, su capacidad aislante, que le permite resistir al fuego durante al menos cuatro horas, son la carta de presentación del Hyperin, que es el nombre de este nuevo material. De momento, ya es una de las diez mejores patentes del 2018 en España y ahora falta por ver la posición final que ocupa en ese prometedor ranking. En trámite está la patente internacional. «Puede ser una revolución en la construcción y espero que lo sea», afirma su creadora Ana Blasco, una ingeniera química formada en la Universidad Politécnica de Valencia, que se ha convertido en directora ejecutiva de Combustion Eco, la empresa que ha montado con su socio Tomás Llorente para dar salida a este producto y que ahora forma parte de Lanzadera, la aceleradora de empresas de Juan Roig, el dueño de Mercadona.

Todo empezó porque a esta conquense le gustaron las Fallas. De esas cenizas surge este hormigón. «Fui a estudiar a Valencia y me gustó el mundo de las fallas, el ambiente, la mascletá… pero me llamó la atención el humo negro de la cremá. Le decía a mis amigas de la universidad ‘ya sé porque no las queman de día, porque sería una barbaridad’. Viendo esas columnas negras pensé en cambiar el poliestileno expandido por un material más sostenible, como cuando eran de cartón piedra, y entonces pensé en la paja de arroz, que es también un problema para Valencia», explica. Prohibida de manera generalizada por la UE hace una década, la quema de la paja del arroz de La Albufera produce numerosas molestias en Valencia por el humo y un evidente impacto contaminante. Cuenta Blanco que el nuevo material se puede usar como elemento estructural o aislante, por su dureza y porque su conductividad térmica (0,02) es inferior a cualquier otra en el mercado y dice que está segura de que aguanta el fuego muchas más horas que las cuatro que han probado. Para ilustrarlo echa mano de una de las pruebas más espectaculares que han hecho. «Le aplicamos un lanzallamas a una pieza de tres centímetros de grosor y en ese lado teníamos 1.100 grados de temperatura y en la otra parte del material había 23,1». Recuerda como cuando presentó al producto a algunos amigos arquitectos ya le dijeron que lo que tenía entre manos «era potente». Y la materia prima carece de costes.