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(19) NATURALEZA / SUBBÉTICA

Sierra de Gaena

Rute. Estas suaves y redondas lomas esconden algunos elementos naturales, como dos grandes ejemplares de lentisco, además de una rica y variada fauna

 

Vista desde el camino de Zambra a Carcabuey (en la sierra de Gaena), a la altura del cortijo de Montenegro. - AUMENTE RUBIO

José Aumente Rubio
07/02/2020

La de Gaena es una apartada y pequeña sierra constituida por algunas lomas que apenas superan los 800 metros de altitud, cuyo sector meridional se adentra en el término de Rute, si bien la parte septentrional se sitúa a caballo entre los términos de Cabra y Carcabuey. Vamos a conocer la parte ruteña de esta sierra, aunque los primeros kilómetros de la ruta propuesta discurrirán por territorio de Cabra. Esta sierra se denomina genéricamente de Gaena en alusión a la pedanía de Gaena-Casas Gallegas, pequeño núcleo de hábitat rural diseminado del término de Cabra situado en la confluencia de las carreteras CO-7212, que conecta Cabra con la aldea de Algar, y la CO-7213, que conduce a El Nacimiento y Rute. Aunque de reducidas dimensiones, estas suaves y redondeadas lomas esconden algunos elementos naturales muy interesantes.

Ya hablamos en su día del encinar adehesado de la Sierra de Gaena, arboleda singular que está situada dentro del término municipal de Cabra, pero en la parte de Rute también se localizan dos árboles singulares de los que hablaremos más adelante; y además se dan cita algunos endemismos interesantes, como Merendera androcymbioides, que crece en lugares abiertos sobre materiales calcáreos más o menos pedregosos y claros de matorral, entre los 600 y los 1.600 metros de altitud de algunas Sierras Béticas del interior andaluz. Esta delicada merendera constituye una de las plantas de mayor atractivo científico de la flora de la comarca. Es endémica de Andalucía, y únicamente se ha encontrado en las provincias de Cádiz (Grazalema), Málaga, Córdoba (Subbético) y Jaén. No parece estar en peligro de extinción por causas inducidas por el hombre, puesto que el manejo y aclareo del monte, parece favorecerla, así como el ganado.

La fauna también es rica y variada, y podemos encontrar jabalíes, zorros, tejones y garduñas, así como perdices, palomas torcaces y un sinfín de pajarillos que contribuyen a aumentar el valor ecológico de la zona. Sobrevolando sus despejadas cumbres se suelen avistar buitres leonados, y más raramente algún águila real; en época estival y de paso también se ven con frecuencia águilas calzadas y culebreras.

A unos dos kilómetros del cruce de Gaena, en la carretera CO-7212, en dirección a El Algar y Carcabuey, se inicia a la derecha un camino que, tras cruzar el arroyo Merino, se dirige hacia el cortijo de Colodro, pero no termina aquí, sino que continúa hasta desembocar en una pista de mayor entidad que en algunos planos aparece como camino vecinal CP-175, atravesando la sierra de Gaena.

Al principio predominan los olivares, que conforme ascendemos son sustituidos por un encinar muy aclarado, con enormes ejemplares de lentiscos y cornicabras, de porte arbóreo, y escaso matorral de matagallos y retamas. Se pasa por algunos cortijos abandonados, hasta llegar al cortijo de la Capellanía, ya en término municipal de Rute. Esta es la zona de mayor interés del recorrido, donde encontraremos dos enormes ejemplares de lentisco catalogados como árboles singulares por la Junta. El lentisco de la Capellanía I, situado a la izquierda del camino, es singular por su porte arbóreo, pero lo que realmente le hace excepcional son sus dimensiones, tanto su altura (9 metros) como el perímetro (2,70 metros en la base). El tronco de este lentisco está algo inclinado y su copa es muy densa, simétrica y redondeada. Una de las ramas principales se le desgarró parcialmente hace unos años, pero continúa viva. Un poco más adelante, a la derecha del camino y a pocos metros del cortijo, encontraremos el Lentisco de las Capellanías II, ejemplar algo menor que el anterior pero muy destacable también por sus dimensiones. Su porte claramente arbóreo con fuste inclinado, así como su altura y perímetro, son aspectos realmente excepcionales en el contexto de esta especie.

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