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ESPECIAL

La Cazuela de la Espartería abre con los sabores de toda la vida

Realiza una continua y exhaustiva desinfección y protección de los espacios para sus clientes

 

Un trabajador realiza labores de desinfección en mesa -

Córdoba S.E - Rafael Castro.
10/09/2020

Pepe Salamanca, gerente de la taberna La Cazuela de la Espartería, afirma que “no nos podíamos imaginar que, desde el pasado 13 de marzo, que cerramos nuestras puertas, no íbamos a abrir hasta el 20 de agosto, siendo un cañonazo en toda nuestra línea de explotación, pero sobre todo para el sector de la hostelería, a la que se le está culpando en exceso de los brotes de que están apareciendo de covid-19, pero hay que arrancar y volver a la normalidad absoluta”. Esta taberna tiene un 70% de su clientela de Córdoba y el resto de turistas.

Desde su reciente apertura, en La Cazuela de la Espartería se ha realizado una recomposición de sus espacios, además de mantener todas las normas de seguridad sanitaria para que sus clientes se encuentren seguros. Comenta Pepe Salamanca que “en la planta baja hemos bajado casi hasta el 50% el número de mesas para que haya una distancia social, haya más amplitud y menos probabilidad de contagio, incluyendo la norma de usar la mascarilla para moverse de un lado a otro”.

Asegura Salamanca que “en la planta de arriba, al ser habitaciones, hay más independencia, por lo que siempre que se reserva una habitación es para una mesa de un máximo de 10 personas, a excepción de la sala El Pensamiento, donde incluimos dos mesas para 10 personas y otra para 5, cumpliendo el aforo de dicho espacio”.

Una de las salas de la planta alta del restaurante

Añade Salamanca que “sin con esto somos capaces de salir adelante, vamos adaptando el negocio a las condiciones de la clientela, ajustando los espacios para tratar una rentabilidad para seguir funcionando”. La Cazuela de la Espartería tuvo que realizar un ERTE porque “nos obligaron a cerrar, debido a no ser un negocio esencial”. En este sentido, matiza que “somos un negocio que comenzamos con la festividad de la Virgen del Socorro y concluimos con la Noche Blanca, por lo que somos de invierno, incorporándonos algo más tarde a la apertura porque el verano es temporada baja para nosotros.

En estos momentos está cogiendo rodaje para conseguir que la temporada alcanza la normalidad, “ya que utilizamos gel hidroalcohólico en todas las estancias, desinfectamos cada servicio antes y después del mismo, concienciamos al profesional y a los clientes para que mantengan la distancia social y usen obligatoriamente las mascarillas, en el caso de los clientes hasta que se sientan en mesa”.

Respecto a la concienciación social, señala Pepe Salamanca que “el pueblo es el que más ejemplo da, calando en nuestra clientela el uso de la mascarilla y desinfección con gel hidrológico y utilizando los espacios con responsabilidad, ya que al tener dos puertas, se usa una para la entrada y otra para la salida”.

Asimismo, en la barra ofrecen el servicio de carta con lector de QR y en el interior manteles individuales con los platos que ofrecen. En este aspecto relata Pepe Salamanca que “los manteles se usan porque estamos en una casa antigua y el wifi muchas veces suele fallar, y pensando en personas no tan tecnológicas, entre las que me incluyo, que nos gusta más el papel”. Por otro lado, Salamanca se queja de que se esté demonizando a la hostelería, “porque a mí me obligan a cerrar a la 1 de la madrugada, cuando al salir de aquí vemos que la plaza de la Corredera es una feria de gente porque el chino de enfrente vende latas de cerveza”. Por tanto, se pregunta: “¿El coronavirus qué se contagia más dentro de mi negocio que en la calle?”, siendo algo que no entiende. O que en un supermercado se coja un carrito que anteriormente ha cogido otra persona y no se ha desinfectado, “cuando aquí cada vez que se levanta alguien de la mesa, limpiamos tanto la mesa como las sillas”.

El patio, preparado para un mínimo de aforo de comensales

Por otro lado, Pepe Salamanca afirma que “hoy día un negocio de hostelería es de los más seguros que pueda haber, ya que nos obligan a hacer determinadas limpiezas en todo momento, con uso de material que no transmite el contagio”. Respecto a los platos que ofrece, comenta Salamanca que “continuamos con la carta habitual de La Cazuela, y lo que hacemos es sugerencias. Como el invierno se va a adelantar un poquito con lluvias que se prevén para los próximos días, comenzaremos con guisos nuevos y potenciar la cuchara, haciendo guisos tradicionales de la provincia, que consideramos interesantes”.

En su carta encontramos una selección extensa selección de platos: Empezar, La Quesería, Nuestros clásicos,etc

En su carta podemos comenzar desde Mantequeando, seguida de una selección de platos Para Empezar, de La Gallina, los Fritos de Carlitos, a la Plancha, La Quesería, Nuestros Fogones, Nuestros Clásicos y de la Confi del Abuelo. Sin duda, algo diferente a lo que pueden encontrar en otros lugares y que el público cordobés puede disfrutar como si estuviera en su casa de tertulia, disfrute y comida, saliendo satisfechos dada su excelente relación calidad/precio, sobre todo en un lugar emblemático de la ciudad, junto al Ayuntamiento y la plaza de la Corredera, en la calle Espartería.

Por tanto, en La Cazuela de la Espartería se sigue recibiendo ese constante peregrinar de clientes que buscan calidad a buen precio en un espacio en el que se cuidan todos los detalles para mantener la seguridad sanitaria.

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