+
Accede a tu cuenta

 

O accede con tus datos de Usuario Diario Córdoba:

Recordarme

Puedes recuperar tu contraseña o registrarte

 
 
 
   
 
 

Al contrataque

La vida está en otra parte

 

Milena Busquets Milena Busquets
11/02/2019

El domingo salí a almorzar con mi familia y, como soy incapaz de planificar o de reservar nada, al llegar al restaurante no había sitio, claro, así que nos sentamos en la barra, que estaba situada justo delante de la vidriera que daba a la calle. Enfrente había tres edificios de viviendas de los años 70, anodinos, utilitarios, más bien feos. El del centro tenía seis pisos y de cuatro de sus balcones colgaban sendas banderas independentistas catalanas. Por debajo pasaba la normalidad, como siempre. Un domingo de sol. En uno de los bajos había una pastelería y en el otro un Basar Oriental (así estaba escrito en grandes y alambicadas letras encarnadas).

Pasa una familia (dos ancianos, un adulto y una joven), el abuelo lleva bastón y en un primer momento no acepta la ayuda de su mujer; su nieta, una chica espigada con un abrigo rojo, abraza largo rato al que supongo que debe ser su padre, pero no se separan, siguen caminando juntos; unos metros más allá, el hombre mayor cede y acepta el brazo de su esposa; pienso «qué asco que tengamos que morir». Pasan dos niños pequeños vestidos con el mismo anorak. Un corpulento vecino en chándal sale a pasear a su diminuto perro blanco y se detiene ante el escaparate del Bazar Oriental, lleno de osos de peluche de colores y de toallas de acrílico artísticamente enrolladas. Pasan dos señores morenos y elegantes, uno tiene bigote, llevan trajes de color azul marino y camisas blancas, tal vez sean de Pakistán; de todas las personas que pasean por la calle en este momento son los más estilosos. En la acera hay tres containers gigantes y un montón de motos.

Es posible que Barcelona ya no sea tan cosmopolita como lo fue en su momento (echo de menos la época en que en esta ciudad se podían ver obras de teatro dirigidas por Peter Brook, Ingmar Bergman, Patrice Chéreau o Ariane Mnouchkine; sería estupendo poder volver a compaginar la promoción del teatro local con las visitas de compañías importantes) pero no hay duda de que es más multicultural que nunca.

Salen de la pastelería un padre con su hijo adolescente. Pasa una señora oriental con dos niñas pequeñas con diademas de flores de plástico en el pelo. Un padre cruza veloz delante de la cristalera del restaurante, sus hijos, dos renacuajos, le persiguen. Hay poca gente sola, parece que hoy todo el mundo haya encontrado a su pareja. Pasa un Mini rojo con dos chicos con gorra en su interior. Y cruzan sin mirar dos jóvenes con sudadera, anorak y el mismo corte de pelo.

Nadie presta atención a las banderas; como dijo Milan Kundera, «la vida está en otra parte».

* Escritora

Opinión

La escala de Latude

Miguel Ranchal

Dogmatismos

Desiderio Vaquerizo

Drogas, música y política

Diego Martínez Torrón

Mascarilla para todos

Alberto Díaz-Villaseñor

Corbatas

Miguel Donate Salcedo

Alamares de tu coleta

MAR Gómez Fornés

Populistas

Carmen Martínez-Fortún

Lectores
MEDIO AMBIENTE

Jesucristo iría en bicicleta

Predicaría con el ejemplo, se desplazaría a pie, en transporte público o en bicicleta. Si Jesús ...

CORONAVIRUS

Reflexión sobre la muerte de Nanda Casado Salinas, enfermera

Compartíamos el mismo nombre, apellido y vocación. Coincidimos en el inicio de nuestra andadura ...

LA SITUACIÓN SOCIAL

45 años de pandemia

Los que rondamos los 55 tenemos vagos recuerdos de la época de la dictadura. Sin embargo ...

LA despedida a ANGUITA

Agradecimiento al pueblo de Córdoba

Quisiera expresar al pueblo de Córdoba mi más profundo agradecimiento por el cariño y respeto que ...