+
Accede a tu cuenta

 

O accede con tus datos de Usuario Diario Córdoba:

Recordarme

Puedes recuperar tu contraseña o registrarte

 
 
 
   
 
 

Entre líneas

Perfiles de héroes sin capas (I): doctores

 

Perfiles de héroes sin capas (I): doctores -

Juan M. Niza Juan M. Niza
10/04/2020

Hasta que nos aclaremos entre contagiados (oficiales o esperando test), defunciones (que ya es triste, muy triste, hablar de ello como meras cifras formales) y caceroladas y anticaceroladas, mejor centrarse en los aplausos de las 8 de la tarde y rendir tributo en este confinamiento a héroes sin capa. Y entre ellos los médicos. Eso sí, no esperen un perfil de esta profesión blandito, insulso y de incienso, cera y loa, por mucho que se lo merezcan los médicos desde Hipócrates al último alumno recién matriculado en la Facultad. Porque si ahora admiro más que nunca a estas mujeres y hombres no es por lo que tienen de divinos sucesores de Asclepio, sino por su humanidad y por lo maltratados que están siendo, particularmente en el último siglo y medio, tanto por algún paciente como por la política, los sistemas sanitarios e incluso culturalmente. O si no, ¿por qué siempre el malo de la película tiene que ser un doctor? Y eso desde que Mary Shelley escribiese en 1816 sobre el doctor Frankestein y su peculiar «paciente» y Robert L. Stevenson hiciera lo propio en 1886 con el doctor Jekill colgaba la bata y le salía el Mr. Hyde de dentro. Luego llegaría el doctor Fu-Manchú en 1913 junto a su odio por Occidente, Magneto contra cualquier mutante y no mutado, el Doctor Doom frente a los Cuatro Fantásticos, el Doctor No buscando sádicamente eliminar a 007 y si se tercia a su Graciosa Majestad Británica, el Doctor Octupus de Spiderman, el moderno, genial y joputa doctor House... Por no hablar de doctores ambivalentes, buenos en sí mismo pero que no salen bien parados, desde el ruso doctor Zhivago, tristísimo él a fuerza de ser ruso y bueno; el doctor Watson, despistado y a la sombra de un Sherlock Holmes (que para más humillación ni siquiera estaba licenciado en nada), hasta incluso el doctor Bacterio de Mortadelo y Filemón.

Es como si para ser malo malísimo, malvado malvadísimo, haya que ser doctor. Lo que también estaría plenamente justificado después de tener que lograr una nota de acceso a la Facultad de espanto, pasarse más años que ninguno estudiando, otros pocos cursos más de especialización si es que supera un endiablado MIR, sin apenas perspectivas profesionales en España y debiendo sufrir otras pocas temporadas más de penurias hasta que se asientan... Tras este calvario, lo que le pediría a uno el cuerpo en lugar de salvar vidas es mandar el juramento hipocrático al cuerno y destruir a la humanidad con todo el sadismo posible, individuo a individuo.

Pero más aún... si se repasan grandes epidemias en el cine y la cultura popular reciente, el mérito nunca es para el médico, siempre para los mandamases (como en algunos sistemas sanitarios politizados actuales), ya fueran un terrateniente y su señora en La Senda de los elefantes (Peter Finch y Elizabeth Taylor), un pirata (Sandokán, luchando también contra el cólera) o hasta un príncipe judío ayudado contra la lepra por el mismísimo Jesucristo en Ben-Hur. Pero doctores, lo que se dice doctores, salvo a Ben Kingsley en El Médico no recuerdo ahora mismo a ninguno reconocido en su lucha contra una epidemia... y aun así, se cargan al personaje en la película (perdón por el spoiler).

En fin: sirvan estas líneas para reconocer a doctores que, sin tratarse de dioses ni diablos, no tienen nada que ver con la ficción y están mostrando en estos días de pandemia lo auténticamente grandes que son, precisamente, por ser humanos.

Opinión

Jugar con el límite

José Juan Luque

Celebrar la vida

Lola Alonso del Pozo

Re-Mi-Do-Do-Sol

Carlos Miraz

La pérdida de la inocencia

LUIS Galán Soldevilla

Help

María Jesús Monedero

Tiranía de las mentiras

Antonio González Carrillo

Malabares con platos chinos

Mercedes Valverde Abril

Lectores
CARTA ILUSTRADA

Un agradecimiento a la solidaridad desde el sur

La carta relata el movimiento de apoyo surgido de personas voluntarias que se han ido ofreciendo a ...

CARTAS AL DIRECTOR

Al doctor Juan Ballesteros Rodríguez

Muy querido don Juan: Sé que entiende lo que pasó ayer por mi cabeza, cuando leí su comunicado en ...

CARTAS AL DIRECTOR

Hoy hemos tenido un sueño

Hola familias, hoy hemos tenido un sueño. Nuestro reloj ha sonado como cada mañana. Hemos tomado ...

CARTAS AL DIRECTOR

Los grandes olvidados del covid-19

La pandemia del coronavirus marcará un antes y un después en la historia de España y en los ...