+
Accede a tu cuenta

 

O accede con tus datos de Usuario Diario Córdoba:

Recordarme

Puedes recuperar tu contraseña o registrarte

 
 
 
   
 
 

Editorial

Obesidad infantil, el mal de Occidente

 

03/05/2019

Malos hábitos alimentarios y sedentarismo conducen a la obesidad infantil. La obesidad se considera uno de los males de Occidente y de los países desarrollados, y su creciente incidencia en la infancia augura una sociedad con más enfermedades cardiovasculares, diabetes, hipertensión y cáncer. Sin contar el malestar de esos niños que, llegados a un punto de sobrepeso, renuncian a los juegos y temen la burla de sus amigos y compañeros. La comprensión de este problema, que no se resuelve solo prescribiendo dietas, ha llevado al hospital Reina Sofía de Córdoba a poner en marcha una iniciativa pionera en Andalucía, un programa para ayudar a los niños obesos --de los que el hospital tiene a 350 en seguimiento-- a salir de su situación, y que combina la obligada alimentación equilibrada con acciones para combatir el sedentarismo y con apoyo psicológico a través de pequeños grupos que se reunirán para trabajar y apoyarse, con un cuaderno en el que reflejar los avances. Esta actuación solo tendrá éxito si las familias colaboran en ello, luego es imprescindible la concienciación de los padres. La idea es excelente, pues implica a equipos médicos, investigadores y de enfermería. Ayudar a los pequeños que tienen este problema y concienciar a la sociedad de que es importante velar por los buenos hábitos alimentarios y el ejercicio físico en la niñez es sembrar para la salud. Prevenir, mejor que curar.

Opinión

Los nombres de Andalucía

Manuel Fernández

Hitos andalucistas en Córdoba

Miguel Santiago Losada

Una creencia

Joaquín Pérez Azaústre

Sin embargo

Juan José Millás

Lo pesado

Joaquín Pérez Azaústre

Córdoba y el Ejército (y 4)

José Manuel Cuenca Toribio

Ser A-n-d-a-l-u-z-a

Ana Castro

Lectores
CARTAS AL DIRECTOR / LA EXPLOSIÓN DE GAS

País de justicia archivada

Un nuevo escándalo judicial en un caso con cuatro muertos, diez heridos y docenas de personas ...

CARTAS AL DIRECTOR / Al AYUNTAMIENTO

Política de multas en la ciudad de Córdoba

Con motivo de una feliz estancia en su maravillosa ciudad nos trasladamos el mes de octubre a ...

CARTAS AL DIRECTOR / DEPORTES EXTREMOS

Demanda de un nuevo ‘skatepark’

Actualmente vivimos una crisis que afecta al deporte, en concreto a los deportes extremos en lo ...

carta ilustrada

Héroes de la residencia del Figueroa

Confieso que he vivido... Los héroes de la residencia del Figueroa. Antonio, "te cambiará la vida, ...

 
 
4 Comentarios
04

Por otras posibilidades 9:45 - 03.05.2019

Un último apunte con respecto a la tendencia inadecuada de nuestro Ayuntamiento (sea de la creencia política que sea) con respecto a la Cabalgata de los (Reyes) Magos. Se ha inventado una Cabalgata, pero se podría establecer otra manera de entregar a los nenes un regalo. Porque además de "regarlarles" toneladas de caramelos y chuches que NO tienen nada de saludable, se les tira al aire y que se agachen y los recojan del suelo. Pésimo nivel de generosidad. Darles de la mano a la mano otra cosa o una fruta tiene otro nivel y se toma en consideración a la persona que es un niño o una niña, y ver a una "majestad" de cerca les marca para toda la vida, en vez de estar en un bullicio (peligroso para su seguridad y salud). Esta pésima tendencia se confirma en la "batalla" de las flores. Con tales u otras excusas el Ayuntamiento mantiene a la población en una "miseria" de pedir poco y que se le tire como "migajas de unos ricachones" (indignos) y prepotentes.

03

Por otras posibilidades 9:12 - 03.05.2019

En definitiva, un persona infantil y su familia pueden luchar contra esta lacra. Pero quien tiene que tomar riendas en este perverso sistema son los políticos y sobretodo los dirigentes. NO es admisible que "miren hacia otro lado", cuando hay tanta gente que está enferma (con varias patologías colaterales) a causa de esta droga dulce que es el azúcar, que es adictiva. Lo que implica que después de un rato sin consumirla, el cuerpo te pide más y más hasta que se "come o bebe" sin saber la cantidad enorme que se toma y que poco a poco se transforma en "grasa mala". Y son varias las enfermedades que son provocadas por ese exceso de "grasa mala". Eso tiene un coste, así como las muertes prematuras, hasta CUÁNDO el Estado va a permitir tal proceder perverso y provocador de tantas enfermedades ???

02

Por otras posibilidades 9:06 - 03.05.2019

Que la industria agroalimentaria coloque azúcar por doquier tiene sus razones de ser, pues si no habría desequilibrio en el gusto, incluso en el aspecto de los productos. Sin embargo, el problema esencial es que coloca azúcar (con unas 50 maneras de mencionarla) donde ignoramos que la hay. Una cosa es que ponga un terrón en una bebida y otra que ignores que en todas las bebidas hay varios terrones. Lo que al día provoca que tomemos un montón sin saberlo. Eso es perverso y los dirigentes lo permiten. Pero lo lás grave aún es que el azúcar es adictiva, una DROGA, dulce pero DROGA. Y que provoca males superiores a las otras conocidas. O sea, que hay tantísimas personas "drogadas" al azúcar (increíble pero verdad) que esto puede ser una lacra social de características mundiales. La obesidad, más que una enfermedad personal y familiar es una PANDEMIA, a nivel planetario.

01

Por otras posibilidades 9:00 - 03.05.2019

Tal vez una de las mayores lacras que la Humanidad tendrá que resolver en este siglo es la lucha contra el AZÚCAR. La industria agroalimentaria lo coloca por doquier y es muy muy difícil "escapar" de ello. Así una persona un poco golosa, que añade una poca de más, puede "tragar" unos 40 kgs aal año. Si se hace un poco de ejercio puede que un cuerpo sano transforme gran parte de ello, pero lo que queda se transformará en grasa "mala". Y esto todos los días, lo que al final el sobrepeso, la obesidad y otras enfermedades colaterales llegaran. Esto es una fatalidad ?? En absoluto, es el resultado de todo un sistema que debe (absolutamente) ser resuelto, si se busca la salud de la gente.