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Hoy

Lluvia

 

Cae una gota de lluvia en mis labios. ¿Un beso? ¿Una lágrima? ¿Una caricia? ¿De dónde habrá bajado? ¿De qué río? ¿De qué mar? ¿De qué nube? ¿De qué charca, pétalo, rocío? ¿De qué soledad o qué silencio? Siento su dulzura en mi boca y doy gracias a quien me la haya regalado. Nada existe por azar. Siempre encontramos amor en el mundo, por pequeño e insignificante que nos parezca. Es el misterio de lo sencillo, de lo humilde, de lo aparentemente sin importancia. Una gota de lluvia, un poquito de tierra, una pequeña semilla, y la vida prospera sin fin, hacia más y más; nos envuelve, nos ayuda; la tenemos por todas partes, dentro y fuera de nosotros, para disfrutarla y ser felices. Hemos nacido para vivir, porque la muerte no existe. No nos volvamos insensibles. Disfrutemos de sentir, de existir, de poder amar, respirar, olvidar. El amor es el paraíso que cada ser humano lleva en su reino. Por más cansados, vencidos, derrotados, humillados que nos sintamos, tenemos la vida, esa alegría que nos permite oírnos el corazón, inventarle formas a las nubes, colorear un arcoíris, oír el pálpito del mar. Nos la debemos a nosotros mismos, a los demás y al mundo. Por muy fracasados y traicionados que nos sintamos, somos los dueños de nuestra plenitud; poseemos nuestra humilde gota de lluvia, nuestra semilla, nuestra capacidad de sonreír, nuestra palabra de ternura, un saludo, salir de nuestro vacío, nuestra simplicidad y nuestra nada, y darnos para llenarnos, ayudar a que la vida se prolongue en los demás a través de nosotros. Es el secreto de la verdadera alegría. Buscamos luz y la tenemos al alcance de la mano siempre que la damos, porque siempre existirán a nuestro alrededor un paisaje, una planta, un animal, una persona. Lo que poseemos nos lo dieron otros y debemos entregarlo. No esperemos nunca a perder a un ser querido para decirle cuánto lo añoramos, cuánto lo necesitamos, cuánto sufrimos su vacío. Convirtamos cada instante en dar lo que sentimos. La felicidad es una opción. Permanecer en el dolor nos quita de la paz. ¡Si pudiésemos ser conscientes de nuestra capacidad de ser libres y elegir! Elegir la oscuridad es un dolor inútil. Seamos lo que somos: añoranza, miedos, necesidad de amar y ser amados. No huyamos de sentir. Mañana será lo que elijamos hoy .

* Escritor

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