+
Accede a tu cuenta

 

O accede con tus datos de Usuario Diario Córdoba:

Recordarme

Puedes recuperar tu contraseña o registrarte

 
 
 
   
 
 

Hoy

Mi esquina

 

Me veo en mi pobre cada mañana. En mi esquina, lo pongo al frío del amanecer. Tiene la lejanía de los años en su barba blanca. Su mano tiembla cuando me la ofrece para una moneda. El frío es el párkinson de los pobres. Sentado en no sé qué taburete, ha conseguido envolverse las rodillas y las piernas en no sé qué trapo que no llega a hacerle manta. Sus ojos, tras unas gafas sucias y descompuestas, me miran con la profundidad de la resignación absoluta que surge de la absoluta desesperación. Con la Navidad se fue el adorno de que mi pobre formó parte de las fiestas. ¡Tantos otros pobres! Quizás hasta mi vecino. Pero como no lo veo sin brasero o acostarse sin la cena, lo saludo y, si acaso, le comento sobre el tiempo. Yo vivo en mi cápsula de sueños; es a otros a quienes les corresponden siempre los problemas. Mi pobreza moral tiene su esquina donde puede disimularse con colonias, objetos y palabras, y así sueño que estoy protegido porque vivo rodeado de seguros: el del coche, la vivienda, el médico y hasta la vida. Ya sé que debería escribir sobre la actualidad que forma cada día el paisaje de internet, la televisión y los periódicos. Porque mi pobreza moral no será nunca noticia. Ya sé que tendría que escribir sobre si en Sudamérica el dictador de turno seguirá arrasando y esquilmando a su pueblo, o si aquí en nuestra España nadie me dirá hasta cuándo viviremos en esta prodigiosa democracia sin elecciones, o por qué se cavan pozos sin control para que caiga un niño, o que uno y otro y tantos otros maltraten y asesinen a una y otra y tantas otras mujeres, sentadas en una y otra y tantas otras esquinas de tanta soledad; o si Europa sigue en esa esquina de que no le afectan los problemas de la inmigración, el consumismo o el desastre del planeta. Sé que mi pobreza no es tema de interés. Pero es que mi pobre está ahí en mi esquina y otra esquina y otra esquina, y no puedo eludirlo por más que escribo y ando. Protesto en la tertulia, en las redes sociales, haciendo responsables a éste o aquélla que no son de mi cuerda. Es mi pobreza moral e intelectual; esa que tapo con la palabrería de no comprometerme en nada. Y doblo mi esquina, tomo otra calle, otra perspectiva, otra mentira, otra ausencia, y hablo, hablo, hablo, y me protejo con cuanto hablo.

* Escritor

Opinión

Póngase la mascarilla

José Antonio López García

La guerra comercial de EEUU

Manuel Valencia

'Fake'

Carmen Martínez-Fortún

Los argentinos y Maradona

Joaquín Pérez Azaústre

Diga adiós a Maradona

Ricardo Crespo

Quim Torra: inútil

Emma Riverola

Lectores
CARTA ILUSTRADA

Familias pobres sin recursos

En esta situación de emergencia social por la pandemia, muchas familias de nuestros barrios, se ...

CARTAS AL DIRECTOR

El opio del pueblo

El fútbol no es un deporte, sino una religión. Si con la que está cayendo en todos los sentidos y ...

CARTAS AL DIRECTOR

Colegios

Es una vieja aspiración de la izquierda el que desaparezcan los colegios concertados. Ya por el ...

CARTAS AL DIRECTOR

Agricultura ignora el 25-N

Un año más quiero mostrar la gran decepción que siento ante la actitud de la Delegación de ...