+
Accede a tu cuenta

 

O accede con tus datos de Usuario Diario Córdoba:

Recordarme

Puedes recuperar tu contraseña o registrarte

 
 
   
 
 

Hoy

Don Antonio Machado

"Como en vida no lo permitirías, seguimos utilizando tu muerte y tus palabras para alimentar enfrentamientos"

 

Lo siento, maestro; ochenta años ya de tu muerte, y tú sufriendo todavía las cuarenta y seis millones de Españas de espíritu burlón y de alma quieta por donde aún cruza errante la sombra de Caín, y que te visitan para seguirte helando el corazón. Nos pediste que no te regresásemos a este suelo calcinado por la rabia hasta que hubiese paz, y así sigues esperando mientras nadie sabe en qué tierra y en qué nubes te diluyes. No dejamos de peregrinar a tu refugio para dejarte las revanchas y la ira, y traerte cada cual a su terreno. Cantamos y escribimos con tu nombre, sermoneamos, lanzamos discursos y soflamas; simulamos llorar, despotricar, gritar, pero tú solo eres otra excusa para utilizarte como justificación de unos contra otros, erigiéndonos cada cual en heredero de tu esencia y tu compromiso; y sin rubor profanamos tu estela para sacar tajada. Como en vida no lo permitirías, seguimos utilizando tu muerte y tus palabras para alimentar enfrentamientos, para sacar bilis de tu nombre y de tu pluma. ¡Ochenta años ya! ¿Y por qué no cien, doscientos, mil años más? Dos siglos de violencias y revanchas nos han convertido en expertos en remover la mentira. Tu cuerpo convertido en tierra. Pero aquí, inventando cadáveres que solo son las poses para levantar otra ruina de piedras y garrotes, y seguir a palos, a coces y a pedradas en esta España inferior, zaragatera y triste, que embiste cuando se digna usar de la cabeza; asesinando, escuela a escuela y cerebro a cerebro, a tu Abel Martín y a tu Juan de Mairena. Dime, maestro, ¿te calma tu Leonor la soledad que sientes proscrito en este exilio que te seguimos procurando? Allí tu corazón no reposa aún bajo una encina casta, y en tu sueño no llega aún el día del florecer de España. Aquí aún sigue el tiempo de mentira, de infamia, donde a la malherida España la seguimos dejando pobre y escuálida, porque ni el pasado ha muerto ni está el mañana --ni el ayer-- escrito. Dime, maestro caminante, ¿sigues durmiendo en la desesperanza y en la melancolía? Aquí solo surgió ese mañana estomagante escrito en la tarde pragmática y dulzona. Por aquí aún persiste la fruta vana de aquella España que pasó y no ha sido, esa que hoy tiene la cabeza cana. ¡Ay, qué fue de aquellos días azules y aquel sol de la infancia!

* Escritor

Temas relacionados
 
Opinión

Irán, o dar la mano

Joaquín Pérez Azaústre

Sobre empatía y simpatía

Fernando Jiménez H. Pinzón

Mujeres y carreras

Marta Roqueta

Suicidios: realidad y tema tabú

Jesús López-Medel

‘Impasse’ en Israel

Ignacio Álvarez- Ossorio

Manu Leal

Diario Córdoba

Juan Guaidó

Diario Córdoba

Juan P. Isaza

Diario Córdoba

Lectores
CARTAS AL DIRECTOR / BÁDMINTON

Una nueva Carolina Marín

Carolina lo ha ganado todo. Campeona olímpica en Río de Janeiro 2016, y tres veces campeona del ...

CARTAS AL DIRECTOR / ILUMINACIÓN

Una calle sin luces

Ya empezamos los ciudadanos de a pie a sufrir las consecuencias del gasto y aumento ...

CARTAS AL DIRECTOR / AGRADECIMIENTO

A los amigos de Antonio

Siento la necesidad de escribir estas líneas porque estoy en deuda con todos vosotros. Mi hermano ...

CARTAS AL DIRECTOR / PALACIO DE MAXIMIANO

Dos perros ‘okupas’

¡Para lo que ha quedado nuestro rico patrimonio histórico! El palacio de Maximiano Hercúleo, ...