+
Accede a tu cuenta

 

O accede con tus datos de Usuario Diario Córdoba:

Recordarme

Puedes recuperar tu contraseña o registrarte

 
 
 
   
 
 

Sin tinta

Mi diario del coronavirus en Córdoba, día 27: La escapada

Me pregunto si hay alguien que no sepa lo del confinamiento. Más controles de la Guardia Civil en las carreteras. El que se fue a comprar el pan

 

Uno de los controles de la Guardia Civil en carretera, ayer. - EFE

María Olmo María Olmo
04/04/2020

Este año no hubo el pasado viernes ni habrá el próximo miércoles operación salida de Semana Santa. Ni operación retorno. Es el primer año que nuestro periódico no podrá contarles una información tradicional: previsiones de ocupación hotelera y cuántos coches se prevé que circulen por nuestras carreteras. Hasta de eso me da pena. La parálisis entraña ruina, pero saldremos de esta, de otra manera y posiblemente escaldados. Dejaré el tema para otro día.

De lo que quería hablarles es de las previsiones de tráfico. Se diría que no es preciso abundar en ello, pues el que no se haya enterado a estas alturas de que España entera está confinada a domicilio por la pandemia de coronavirus debe vivir en mitad del monte, tal vez con dos cabras y una flauta (¿o ese era el dios Pan?) o ser un desconocido eremita moderno con la barba por las rodillas.

Pero algo habrá de duro en nuestras cabezas cuando la Delegación del Gobierno Andalucía advirtió ya el viernes de que iba a intensificar los controles de la Guardia Civil en las carreteras para que los desplazamientos rodados se reduzcan un 85%, recordando que seguimos confinados. Y seguiremos, según lo que dijo anoche el presidente Sánchez. Hoy, Domingo de Ramos, es un día duro de llevar para los católicos y para todos los amantes de la Semana Santa, pues, como todos sabemos, se puede ser ateo y devoto hasta la médula de la Virgen de los Dolores. El por qué se lo dejo a los antropólogos.

El otro día detuvieron a un sujeto que se había ido desde Guadalajara a Madrid a comprar el pan. Es que debía ser una panadería muy buena, y el hombre lo necesitaba. Y a una mujer que llevaba literalmente toda su casa cargada en el coche. Yo insisto: los cordobeses somos muy buenos, pero a veces, si te asomas a la ventana, ves cosillas.

El otro día vi una foto que me llenó de pena: una mujer rumana levantando la tapa de un contenedor de basura. Me preocupé por la mujer, me dio pena y me alarmé por las consecuencias de sus actos, pero también lamenté los comentarios agresivos, sórdidos y sin comprensión alguna que suscitó. Supongo que no los habrán hecho los mismos que proyectan escaparse al pueblo o a la playa en los días de Semana Santa. Porque desde aquí les digo: ojalá los pillen.

Temas relacionados
 
Opinión

Pantoja en la sopa

Marcos Santiago Cortés

Juegos de mesa

Francisco Dancausa

Mazapanes al atardecer

José María de Loma

Torre de Babel

Isabel Agüera

Desmesura

José Luis Casas Sánchez

El ariete Salieri

Miguel Ranchal

Lectores
CARTA ILUSTRADA

Familias pobres sin recursos

En esta situación de emergencia social por la pandemia, muchas familias de nuestros barrios, se ...

CARTAS AL DIRECTOR

El opio del pueblo

El fútbol no es un deporte, sino una religión. Si con la que está cayendo en todos los sentidos y ...

CARTAS AL DIRECTOR

Colegios

Es una vieja aspiración de la izquierda el que desaparezcan los colegios concertados. Ya por el ...

CARTAS AL DIRECTOR

Agricultura ignora el 25-N

Un año más quiero mostrar la gran decepción que siento ante la actitud de la Delegación de ...