+
Accede a tu cuenta

 

O accede con tus datos de Usuario Diario Córdoba:

Recordarme

Puedes recuperar tu contraseña o registrarte

 
 
 
   
 
 

Sin tinta

Mi diario del coronavirus en Córdoba, día 19: esos cuerpos (humanos)

Pijama y bata son desaconsejables. Hay que mantener la disciplina. Eso sí, las zapatillas de estar en casa nos pasarán factura

 

Mi diario del coronavirus en Córdoba, día 19: esos cuerpos (humanos) - A.J. GONZÁLEZ

María Olmo María Olmo
27/03/2020

Esos cuerpos nuestros, los cuerpos confinados del coronavirus en Córdoba, metidos en la ropa cómoda que tenemos para estar en casa, los vaqueros y el jersey usado, el vestido algo desgastado,  el chándal en algunos casos, otros en pijama y bata, opción a mi criterio nada recomendable: hay que ponerse medianamente presentables, el confinamiento por el coronavirus no es una mañana de domingo eterna de tostadas en el sofá, sino un vivir en el interior que requiere mucha disciplina, un gran esfuerzo, dado que esa disciplina te la tienes que imponer tú, no te viene dada por horarios laborales, escolares o de ocio.

[Sigue aquí en directo las últimas noticias sobre el coronavirus en Córdoba]

Hay un vídeo muy simpático en el que una joven advierte a sus amigas de que deben probarse de vez en cuando la ropa de salir, que el pantalón del pijama es muy elástico y cuando termine el confinamiento puede haber más de una sorpresa. Esos cuerpos abandonados, y tan cerca del frigorífico… Ay, las “alforcitas de la cintura”, que decía mi tía.

Puede que salgamos más gorditos, y puede que no, porque hay quien se toma la forzada reclusión como un programa completo de embellecimiento, dedicando el tiempo libre a cuidarse más. Veo desde mi azotea a un joven en otra azotea -en este caso privada- haciendo ejercicios y explicando en voz muy alta cómo llevarlos a cabo. Me sorprendo solo un segundo, luego confirmo que se está grabando, que es uno de esos solidarios que dirige por internet a personas que desde su casa intentan mantenerse en forma. Me llegan también al correo los ejercicios recomendados por el gimnasio Synergim, cerrado como todos. Recibo igualmente un vídeo en el que R. recorre a paso de marcha su piso durante 30 minutos diarios. Y otro de una R. haciendo ejercicios en un banco que ha comprado en Amazon. Finalmente, G. me asegura que andar de puntillas por el pasillo estimula mucho la circulación, cosa que yo ya sabía. Desde hoy, al menos, unos estiramientos para frenar dolores de espalda y evitar sentimientos depresivos. Con música, a ser posible.

Los que no van a llevar arreglo son los pies, metidos desde hace trece días en las cómodas zapatillas de La Canasta y traspasados a unas cálidas y anchas botas para las escasas salidas. Ay, cuando tengáis que volver al zapato… Os vais a quejar mucho, que yo lo sé. El confinamiento se alarga, y no es seguro que vaya a terminar el 12 de abril, así que conviene no dejarse.

Vamos a intentar conservar nuestras capacidades de movilidad en lo posible. ¡Hasta mañana!

Temas relacionados
 
Opinión

Cooperar para la sostenibilidad

Manuel García Jiménez

Los columpios

Antonio Agredano

Un historiador insigne: M. Artola (2)

José Manuel Cuenca Toribio

El cubano

Joaquín Pérez Azaústre

El silencio del coronavirus

Manuel Piedrahita

Mazmorras en el 21

Marcos Santiago Cortés

Cultura de la gratitud y el cuidado

Francisco García-Calabrés Cobo

Putañeros

Desiderio Vaquerizo

Extraña dualidad

Magdalena Entrenas

Mujeres imprescindibles

COORDINADORA DE MUJERES DISTRITO SUR

Lectores
OPINIÓN

Mujeres imprescindibles

Aquí en el Distrito Sur, al otro lado del río, hay mujeres magníficas.Dónde ya antes de la ...

CARTA ILUSTRADA

Los árboles de Córdoba

Vengo observando durante esta primavera gran cantidad de talas y de podas en la arboleda de ...

CARTAS AL DIRECTOR

Petición al rector de la Universidad de Córdoba

Desde la plataforma ciudadana Córdoba Lucha, le pedimos su más que necesaria atención y ...

CARTA ILUSTRADA

Un agradecimiento a la solidaridad desde el sur

La carta relata el movimiento de apoyo surgido de personas voluntarias que se han ido ofreciendo a ...