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Cementera, incineracion y escuelas

 

JESUS Padilla González
24/09/2012

Fumar un cigarro será un placer para el que ávidamente lo enciende y gustosamente lo inhala, pero para el fumador pasivo es una faena, porque no solo no disfruta sino que, además, le puede sobrevenir un cáncer. Viene al caso esta reflexión para aquellos que argumentan las excelencias de las cementeras y el uso de los residuos urbanos, plásticos agrícolas, neumáticos y lodos como fuentes energéticas y pretenden hacerlo en medio de una ciudad de 350.000 habitantes.

Permítanme que dude que las cementeras-incineradoras, desde el punto de vista medioambiental y de seguridad y salud, sean totalmente inocuas y felizmente seguras, como propugna sus promotores; pues, desgraciadamente incolora, inodora e insípida ya no es ni el agua, y no me tranquiliza nada el que me hablen de que sus valores límites de emisión son los "autorizados", pues autorizadas han estado, o están, las radiaciones, la manipulación del amianto o el uranio, la gasolina con plomo o el propio tabaco que con el tiempo se han demostrado que no eran tan inofensivas como las sesudas investigaciones pagadas por los interesados nos aseguraban.

Por principio, no tengo nada contra su uso bajo "ciertas" condiciones, pues el desarrollo tiene sus servidumbres y exigencias, pero pretender que se acepte su existencia dentro del casco urbano me parece, en cuanto menos, toda una temeridad: ¡Ya bastante contaminada está la ciudad con lo suyo como para que se le incremente con emisiones canalizadas a la atmósfera de los gases generados en sus hornos!

Todo el mundo sabe que los grupos humanos más afectado por estas emisiones son el infantil y juvenil, a los que las posibles afecciones y riesgos derivados de las emisiones procedentes de los hornos cementeros (el óxido de nitrógeno, dióxido de azufre, micropartículas, metales pesados, dioxinas, furanos, etc.) tienen una especial incidencia. Pues bien, ¿nos hemos parado a pensar a cuántos niños y jóvenes afectarían en Córdoba si se autorizase la incineración en la cementera Cosmos

Desde este artículo quisiera llamar a atención a las Asociaciones de Padres y Madres (AMPAS) de los centros educativos afectados para que reflexionen sobre este tema y hagan llegar a las autoridades su opinión sobre esta delicada cuestión.

* Profesor

Opinión

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6 Comentarios
06

Por G. Pedros 17:26 - 24.09.2012

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Basta ya de utilizar argumentos Ad Hominem para descalificar a las personas que argumentan sobre algo. En vez de centrarse en la idea se centran en la persona que sostiene esa idea. No queremos que se produzca incineración con sus correspondientes emisiones tóxicas en mitad de la ciudad de Córdoba. Las leyes y la ciencia están de nuestra parte. La salud lo primero. No a la Incineración.

05

Por Mario 17:15 - 24.09.2012

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" o se prohibió el DDT se perdieron también puestos de trabajo". No Marta fue muchísimo peor. Gracias a la prohibición del DDT impuesta por los talibanes del ecologismo, han muerto más de 100 millones de personas por malaria. Exacto, los ecologistas, con vuestros fanatismos sois responsables de gran parte de esas muertes por malaria. Ya no hay DDT, pero tampoco 100 millones de personas pueden contarlo. Y lo peor es que os da exactamente igual el número de personas que han muerto por vuestro fanatismo.

04

Por Marta 14:18 - 24.09.2012

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La excusa de los trabajadores es propia de gente que antepone el empleo a la salud de las personas. Fijese que cuando se elimino el asbestos de la construcción o se prohibió el DDT se perdieron también puestos de trabajo. Cordobés estaba usted muy callado cuando recientemente se eliminaron más de 1000 puestos de trabajo en CajaSur.

03

Por Rafael 14:10 - 24.09.2012

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Cuan grande es la incultura de este profesor. No me extraña que la educación en Andalucía sea el culo de Europa. La pena es que se aprovecha de los ciudadanos para engañarlos.

02

Por Cordobés 11:27 - 24.09.2012

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El autor de este panfletillo es funcionario ¿verdad? Porque tanta estupidez es imposible en cualquier persona que trabaje. Vamos a ver: 1) Cosmo se instaló primero en esa zona y luego se instalaron los bloques de vivienda. No pueden alegar que no sabían lo que había. 2) En Cosmo trabajan muchas personas (ya sé que eso, a los funcionarios, les da igual, ellos viven en su mundo paralelo de quejarse de las oposiciones, pasarse el día entero en la cafetería y cobrar sin dar un palo al agua). A esas personas que queden en paro ¿las va a pagar el autor con su dinero? Me lo figuraba. 3) ¿Tiene algún elemento que ampare esas dudas? ¿Ha realizado estudios? ¿Han sido revisados por pares? ¿Han sido publicados?

01

Por Medico 8:30 - 24.09.2012

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Por una ciudad saludable, lo primero la salud de nuestros hijos e hijas. No a la incineración en COSMOS. Con la salud no se juega. Esta empresa brasileña debe respetar a los españoles.