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Cartas al director

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19/10/2012

pASOCIACIONES

nA propósito del rejoneador Antonio Cañero N

***Junta Directiva (Casa

***del Toreo)

***Córdoba

f

Como es bien sabido la aportación fundamental de Córdoba a la tauromaquia es el califato taurino: Lagartijo, Guerrita, Machaquito, Manolete y El Cordobés. Igualmente el auge y la perfección que el arte del rejoneo ha alcanzado actualmente no hubiera sido posible sin la contribución del cordobés Antonio Cañero. José M de Cossío, en su monumental obra Los toros , lo define como "un artista taurino de primer orden creador de una especial concepción de la lidia a caballo. Nadie le ha discutido sus condiciones y destreza de jinete, que quedarán memorables para siempre". Don Antonio Cañero se consideraba un matador de a pie y como tal actuaba: entraba en sorteo, lidiaba dos toros de lote, por supuesto en puntas, y en muchas ocasiones echaba pie a tierra para torear de muleta y estoquear al toro. Prueba de la autenticidad de la lidia que practicaba son las graves cornadas que sufrió a lo largo de su trayectoria, llegándole a administrar en una ocasión los últimos sacramentos. En definitiva ha sido el auténtico innovador del toreo a caballo.

La junta directiva de nuestra asociación cultural taurina reconoce a quien seguramente ha sido el rejoneador que más se ha aproximado a la perfección académica del arte del rejoneo. El programa Encuentros en la Casa del Toreo de Córdoba, en su ciclo Aspectos históricos y culturales de la fiesta taurina , dedica una sesión al toreo a caballo y a la figura de don Antonio Cañero.

Opinión

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2 Comentarios
02

Por Antonio J L 13:37 - 19.10.2012

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Torturar animales es ya de por sí un delito, aunque sea legal torturar toros. Pero ya es el colmo si además se quiere dar protagonismo a una persona que además de torturar animales contribuyó a crímenes contra la humanidad en el regimen dictatorial franquista. Esta casa del toreo es el colmo!

01

Por Luisma 13:36 - 19.10.2012

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No se como una asociación que está empezando se moja en defender a Cañero. Antonio Cañero organizó y capitaneó las partidas formadas por falangistas y señoritos que a lomos de caballo y armados de picas y escopetas rastreaban, perseguían y capturaban o asesinaban a sangre fría en la Sierra Morena de Córdoba a los republicanos que huyeron de la ciudad tratando de escapar de la obligación que los golpistas les imponían de dar cuenta de su fe política en las tapias de los cementerios.