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LA GESTIÓN DE LA PANDEMIA

Un "tsunami" de enfermos de coronavirus en los hospitales de Londres

Johnson rechaza participar en el plan conjunto de distribución de respiradores de la Unión Europea

 

Personal sanitario del hospital Saint Thomas de Londres sacan a un paciente de coronavirus de una ambulancia, este jueves. - HANNAH MCKAY (REUTERS)

BEGOÑA ARCE
26/03/2020

Los hospitales de Londres están viendo llegar un "continuo tsunami" de pacientes en estado grave por el coronavirus, según Chris Hopson, director ejecutivo de NHS Providers, la organización de hospitales y servicio de ambulancias de la sanidad pública del Reino Unido. Las parejas que aún hacen picnics en Regent's Park, se broncean en Clapham Common, o siguen bajando a diario al supermercado como si la vida siguiera igual son minoría, pero también un ejemplo de que aún no se percibe la tragedia que otros ya están combatiendo en primera línea.

Los médicos en los hospitales de la capital, explicó Hopson al programa 'Today' de la BBC, están "viendo una explosión en el número de enfermos graves que llegan a gran velocidad, oleada tras oleada". "La expresión que utilizan más a menudo, cuando me lo cuentan, es la de un continuo tsunami". A esa avalancha de pacientes, que está copando rápidamente las camas disponibles en los servicios de cuidados intensivos, se suma el gran número de personal sanitario ausente por enfermedad. "Estamos viendo el 30%, 40% incluso el 50% de bajas por enfermedad de personal que se ha contagiado con el virus o está en el grupo de los vulnerables y se halla en confinamiento. Es un nivel de bajas sin precedentes", añadió.

JOHNSON, IRRESPONSABLE

Médicos y enfermeras no cuentan con suficiente equipamiento de protección. Faltan máscaras, trajes, guantes. "Estoy petrificada. Estoy aterrada cada día cuando tengo que ir a trabajar", contaba llorando una enfermera exhausta y desesperada. Falta también material de vital importancia. El Gobierno estudia la fabricación o la compra de más respiradores. La sanidad pública cuenta con unos 8.000, según las cifras del Ejecutivo. A pesar del avance de la pandemia, el primer ministro británico, Boris Johnson, ha rechazado tomar parte en el programa conjunto para adquirir respiradores de la Unión Europea. "Ya no estamos en la UE", fue la respuesta simplista de su portavoz a las críticas que esta decisión ha suscitado. El Reino Unido se halla en el periodo transitorio del 'brexit' y podría haber participado. "Es muy irresponsable no trabajar con nuestros vecinos europeos en esto", declaró Ed Davey, líder en funciones de los Liberales Demócratas.

Los rascacielos de Canary Wharf y los Docklands, el centro financiero al este de Londres, están vacíos. Las calles en los alrededores, desiertas. El City Airport, habitualmente frecuentado por los hombres de negocios de la zona, ha suprimido todos los vuelos civiles. Una suspensión por falta de viajeros y para que los aviones militares puedan operar. Muy cerca, el Ejército está construyendo contra reloj un hospital temporal, el NHS Nightingale, en el palacio de conferencias y exposiciones ExCel Centre. El espacio, de 600 metros de largo, contará muy pronto con 4.000 camas y dos morgues para los infectados por el virus. Los primeros 500 pacientes podrían ingresar la próxima semana.

La gran cuestión es dónde encontrar personal sanitario suficiente. A pie de obra en el nuevo hospital, la jefa del Servicio de Enfermería para Inglaterra, Ruth May, hacía un llamamiento a todos sus colegas. "Este hospital en ExCel va a abrir la próxima semana y necesito más enfermeros y médicos para que me ayuden a poder atenderlo". Manchester y Birmingham estudian habilitar recintos similares.

EJÉRCITO DE VOLUNTARIOS

En torno a 12.00 antiguos miembros del personal sanitario, incluidos 2.600 médicos y más de 6.000 enfermeros se han reincorporado al trabajo. A ellos se han unido 18.700 estudiantes de enfermería y 5.000 de medicina en su último año de carrera. La petición de formar un ejército de voluntarios para ayudar a la sanidad pública ha tenido una respuesta abrumadora. Si las autoridades habían pedido en principio 250.00 voluntarios, en poco más de un día la cifra de los dispuestos a echar una mano alcanzó el medio millón y seguía aumentando. Su misión será colaborar en la distribución de comida, medicinas y otro tipo de ayuda al millón y medio de personas consideradas especialmente vulnerables y obligadas a permanecer completamente aisladas.