La ONU actualizó ayer el número de desplazados como consecuencia de la ofensiva del régimen sirio de Bashar al Asad, con el apoyo de Rusia, contra el bastión opositor de Idleb. Según la organización, más de 800.000 personas (el anterior balance hablaba de medio millón) han abandonado sus hogares entre el 1 de diciembre del 2019 y el pasado 12 de febrero, de las que alrededor del 60% son menores.Esta ola de refugiados supone «el mayor número de personas desplazadas en un solo período desde que empezó la crisis siria hace casi nueve años», explicó a Efe el portavoz de la Oficina de Asuntos Humanitarios de la ONU para la crisis en Siria, David Swanson.

El éxodo no cesa debido a los continuos choques en Idleb. A pesar del acuerdo para rebajar la tensión en la zona entre Turquía y Rusia, el régimen sirio está llevando a cabo desde el 29 de abril duros bombardeos, con ayuda de la aviación rusa, en esta provincia del noroeste del país controlada por grupos rebeldes y yihadistas, especialmente por la que fuera la rama de Al Qaeda en Siria.

El Gobierno de Ankara amenazó ayer con atacar a los yihadistas si no respetan el alto el fuego. Eel miércoles Turquía, que da apoyo a los rebeles, y Rusia se acusaron de no respetar sus obligaciones para rebajar la tensión.