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Austeridad gubernamental

El Gobierno de México recibe 14 ofertas de compra por el avión presidencial

El Boeing 787-8 Dreamliner ha sido puesto a la venta por Andrés Manuel López Obrador como parte de su proyecto de la 'cuarta transformación'

 

El avión presidencial puesto a la venta por el gobierno de México. - EL PERIÓDICO

EL PERIÓDICO
25/04/2019

El Gobierno de México informó que ha recibido 14 ofertas de compra por el avión presidencial que el mandatario de su país, Andrés Manuel López Obrador, rechazó utilizar por considerarlo como un "lujo excesivo".

El Boeing 787-8 Dreamliner funcionó como avión presidencial matrícula TP-01 durante una parte del mandato del presidente Enrique Peña Nieto (2012-2018) y fue puesto a la venta por López Obrador como parte de las medidas de austeridad adoptadas por su Gobierno.

"Tenemos potenciales compradores. Al día de hoy tenemos 14 intenciones de compra de ocho distintos países. Por lo tanto, creemos que sí vamos a lograr una venta exitosa del avión presidencial", dijo el titular del Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos (Banobras), Jorge Mendoza. Banobras es una institución de banca de desarrollo orientada a financiar obras para la creación de servicios públicos en México.

NADA DE LUJOS

En su conferencia de prensa matutina, López Obrador recordó que los funcionarios de su administración deberán trasladarse en aviones comerciales en viajes largos, o por carretera en trayectos cortos.

Desde que estaba en campaña rumbo a la presidencia, López Obrador anunció que no usaría el avión, que tuvo un costo aproximado de 7.500 millones de pesos (unos 392 millones de dólares), porque hacerlo era "una ofensa para el pueblo". El actual presidente de México optó por viajar en aerolíneas comerciales como lo ha hecho desde que inició su administración el pasado 1 de diciembre.

El Estado mexicano compró la aeronave en noviembre de 2012, mediante un contrato de arrendamiento financiero suscrito por la Secretaria (ministerio) de Hacienda y Crédito Público (SHCP), como arrendataria, Banobras en su carácter de adquirente, y la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) como usuario final.