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Conspiración interna

Una exempleada del Gobierno de los EEUU filtró información a China

Candace Marie Claiborne, quien trabajó en el Departamento de Estado aceptó dinero de agentes chinos a cambio de documentos confidenciales

 

Oficinas del Departamento de Estado de los EEUU. - GETTY IMAGES NORTH AMERICA

EL PERIÓDICO
25/04/2019

Una ex empleada del Departamento de Estado de Estados Unidos se declaró culpable de conspirar contra el Gobierno de su país, al filtrar información y documentos secretos a varios agentes de los servicios de Inteligencia de China.

El Departamento de Justicia estadounidense informó en un comunicado, que la extrabajadora Candace Marie Claiborne admitió haber mentido a los investigadores cuando negó sus colaboraciones con el Gobierno de Pekín. Al parecer, la ex empleada recibió dinero a cambio de proporcionar documentos internos de la Administración estadounidense a agentes chinos.

ESTAFÓ A LOS EEUU

Por ese motivo, Claiborne está acusada de un cargo de conspiración por estafar a Estados Unidos, según un Tribunal de Distrito ubicado en Washington (Distrito de Columbia).

"Claiborne intercambió su propia integridad junto a información secreta del Gobierno de EEUU a cambio de dinero en efectivo y otros regalos, entregados por agentes extranjeros que trabajaban para el servicio de inteligencia chino", dijo el asistente del fiscal general adjunto para Asuntos de Seguridad Nacional, John C. Demers, en la nota.

"Ella retuvo información y mintió en varias ocasiones sobre estos contactos", denunció Demers. El funcionario consideró que la ex empleada violó la confianza pública, lo que constituye una "afrenta para el resto ciudadanos y para todos aquellos que honran sus juramentos" y agregó que "con esta declaración de culpabilidad estamos un paso más cerca de imponer justicia por estos delitos deshonrosos".

INFORMACIÓN SECRETA

De acuerdo con el Departamento de Justicia, Claiborne comenzó a trabajar en 1999 como especialista en Administración de Oficinas, ocupando puestos en embajadas y consulados de Irak, Sudán y China.

Como condición para su empleo, a Claiborne se le exigió que informara sobre cualquier contacto con personas sospechosas extranjeras de trabajar con una agencia de inteligencia, así como de los obsequios que recibiera. La imputada también tenía autorización para acceder a informaciones secretas de Estados Unidos.