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DISCREPANCIAS EN LA UE

Alemania ve casi "inevitable" un retraso en el fondo de recuperación

Los Veintisiete avalan vincular las ayudas anticrisis al respeto del Estado de derecho. Angela Merkel augura negociaciones difíciles por la fuerte oposición de algunos estados miembros

 

La cancillera alemana, Angela Merkel, en una reunión del Gabinete en Berlín. - FELIPE TRUEBA (EFE)

SILVIA MARTINEZ
30/09/2020

La batalla del nuevo presupuesto europeo y el fondo de recuperación, que en total movilizarán 1,8 billones de euros en los próximos siete años, está lejos de haber terminado. Pese al acuerdo político alumbrado a finales de julio por los líderes europeos, las discrepancias sobre el nuevo mecanismo para condicionar el desembolso de las ayudas al respeto del estado de derecho, incluido en el pacto de los Veintisiete y un elemento esencial, siguen augurando una negociación muy complicada. Hasta el punto de que Alemania, que ocupa la presidencia rotatoria de la UE este semestre, ve "inevitable" retrasos en la puesta en marcha del fondo anticrisis.

"Los retrasos con consecuencias para la recuperación económica de Europa son probablemente inevitables", augura el embajador de Alemania ante la UE, Michael ClauB. Este diplomático europeo lleva días alertando del impasse que viven las negociaciones. En primer lugar, por la lentitud con la que, según critica, avanzan las negociaciones con los eurodiputados y que la Eurocámara rebate. "El Parlamento Europeo siempre ha estado a favor de alcanzar un acuerdo rápido. Es una lástima que las negociaciones no hayan podido empezar hasta 27 meses después de que la Comisión y el propio Parlamento presentasen sus propuestas", reprocha el portavoz de la institución, Jaume Duch.

En segundo lugar, por las discrepancias entre los Veintisiete sobre el mecanismo para cortar las ayudas a aquellos países que registren una violación del Estado de derecho cuando afecte "de manera suficientemente directa" a los intereses financieros de la Unión o a la buena gestión del presupuesto. Esta fórmula, recogida en el artículo 3 de la propuesta de compromiso alemana, ha logrado este miércoles el aval de una "amplia mayoría" de estados miembros durante la reunión de los embajadores permanentes de la UE, lo que permitirá a la presidencia de la UE lanzar las negociaciones con el Parlamento Europeo.

DEBATE POLARIZADO

"Estamos ante un debate muy polarizado. Hay insatisfacción y críticas en ambos extremos. Sin embargo, es alentador que una amplia mayoría de estados de la UE hayan apoyado la propuesta del mecanismo de condicionalidad y puedan comenzar las negociaciones con el Parlamento Europeo", ha celebrado el portavoz de la presidencia alemana de la UE. Desde Berlín, la cancillera Angela Merkel ha admitido que las negociaciones serán complicadas y la división entre los estados miembros lo confirma.

"Ha habido ocho o nueve países que tienen dificultades por distintos motivos", confirma uno de los participantes en la reunión de embajadores. En este grupo se encuentran Hungría y Polonia, que pese al visto bueno en julio, siguen rechazando la idea por temor a ser castigados. Pero también figuran países que reclaman un instrumento más potente. Es el caso de los llamados 'frugales' -Holanda, Austria, Suecia y Dinamarca- y de otros como Bélgica o Finlandia, que rechazan "diluir el reglamento" y reclaman un "vínculo sólido" para evitar que los países cuestionados puedan esquivar la sanción.

DECISIÓN SOBRE LOS RECURSOS PROPIOS

"Nos atenemos a lo firmado en julio y lo que está sobre la mesa es otra cosa", reprochan fuentes diplomáticas de los 'frugales'. "Es positivo que por primera vez tengamos una condicionalidad sobre el estado de derecho y apoyamos que la presidencia intente llegar a un acuerdo con el Parlamento Europeo pero si este es el documento final no seremos capaces de adoptarlo y complicará que la decisión sobre los recursos propios sea aprobada en el Parlamento holandés", aseguran fuentes de esta delegación.

Ese es el otro gran problema de la negociación que puede llevar a que el trámite no esté listo para el 1 de enero del 2021. Para que entre en vigor el nuevo fondo, los Veintisiete tienen que aprobar -una veintena por la vía parlamentaria- el aumento del techo de recursos propios para que la Comisión pueda emitir deuda con la que nutrirlo. "Hungría puede decir que bloquea y generar una dinámica complicada. Por eso es muy importante que todo esté en sintonía. La sensación de urgencia que tiene la presidencia del Consejo está muy justificada", admiten otras fuentes diplomáticas. Aunque el tiempo apremia, el asunto no estará en la cumbre de líderes de la UE que arranca este jueves en Bruselas. "Estará en la mente de los líderes pero no esperamos una discusión", aseguran fuentes del Consejo.