Pasarela de lujo para los CFDA Fashion Awards, los llamados Oscar de la moda, que han coronado el trabajo de Brandon Maxwell, el artífice de la conversión de Lady Gaga en todo un referente de estilismo. El estilista recogía el premio a diseñador del año en un Brooklyn Museum of Art de Nueva York rebosante de glamur. Presidía la ceremonia el diseñador tejano Tom Ford, que se estrena en el cargo de presidente de los diseñadores de moda norteamericanos con el empeño de exportar moda made in USA. Ford ha tomado el relevo de Diane Von Furstenberg, que también estuvo en la fiesta.

A la gala acudieron también supermodelos como Lily Aldridge, Winnie Harlow, Heidi Klum, las hermanas Bella y Gigi Hadid, Ashley Graham, Emily Tatajkowski, Amber Valletta y Martha Hunt; nombres de la moda como Valentino, Donna Karan y Michael Kors, influencers como Olivia Palermo y estrellas de la canción como Jennifer Lopez, que lucía un diseño de top y falda rojos de Ralph Lauren y recibió el galardón al icono de la moda. La cantante impactó por sus muy bien trabajados abdominales y su explosivo cuerpo a punto de cumplir los 50 años. Con melena y bronceado, la también actriz acaba de terminar el rodaje de su última película (Hustlers). A la cita acudió con su prometido Alex Rodriguez.

Las gemelas Olsen ganaron el premio a mejor diseñadoras de accesorios. La editora de Vogue Ana Wintour y las actrices Diane Kruger y Shailene Woodley estuvieron también presentes.