+
Accede a tu cuenta

 

O accede con tus datos de Usuario Diario Córdoba:

Recordarme

Puedes recuperar tu contraseña o registrarte

 
 
   
 
 

CONVULSIÓN EN LA ENTIDAD PERICA

Tensión en el Espanyol entre el técnico y el club

La marcha de Javi Fuego al Villarreal supone la guinda a unas relaciones deterioradas

 

Quique Sáncez Flores y Chen Yansheng, en una imagen de junio del 2016. - RCDE

RAÚL PANIAGUA
30/01/2018

Le queda un año y medio de contrato, hasta junio del 2019, pero su salida del club parece cada vez menos lejana. Las relaciones entre Quique Sánchez Flores y la cúpula perica están deterioradas. El técnico considera que no se han cumplidos las promesas de fichajes en su segunda temporada y está cansado de ejercer de portavoz para explicar todas las decisiones controvertidas. La venta de Javi Fuego, un titular habitual de Quique, al Villarreal ha sido la guinda para acelerar el divorcio.

No habrá muchos pericos disgustados por la marcha del pivote, el típico jugador apreciado por los entrenadores por su labor gris pero sin excesivo brillo en el equipo. Con la ubicación de David López por delante de la defensa el protagonismo del asturiano debía reducirse. El club ha recibido 750.000 euros por el mediocentro de 34 años, que tenía contrato hasta el 2019 y una de las fichas más altas de la plantilla.

Proyecto estancado
A Quique, sin embargo, no le han gustado las formas. Tiene la sensación de que no se ha contado con su opinión. Antes del choque en Leganés no quiso pronunciarse claramente, pero su enfado era monumental. El colombiano Carlos Alberto Sánchez, de la Fiorentina, es el mejor situado para suplir a Javi Fuego. ‘La Roca’ cumplirá 32 años el 6 de febrero y llegaría cedido hasta final de temporada.

El presidente Chen Yansheng intentará apaciguar esta semana una situación compleja
La tensión entre Quique, que ya tuvo una oferta del Stoke City este enero, y la cúpula deportiva es evidente. Chen Yansheng, que se encuentra en Barcelona, deberá calmar un fuego que puede desatarse a lo grande en cualquier momento.

Lo normal es que el presidente, que nunca ha sido partidario de decisiones fulminantes, aguante al preparador hasta final de temporada. El equipo tiene ocho puntos menos que a estas alturas del curso pasado y la expectativas no son buenas. Lograr la salvación lo antes posible es el triste objetivo de un proyecto estancado. 

Temas relacionados