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CAMINO DE LA INVESTIDURA

Arrimadas ve una grieta a su favor

Los naranjas esperan que los independentistas no sumen al tener diputados electos en Bruselas y en prisión

 

Inés Arrimadas, en un acto de campaña. - SILVIA JARDI

JULIA REGUÉ
05/01/2018

La líder de Ciutadans, Inés Arrimadas, no esconde que será "muy difícil" que pueda ser investida como presidenta de la Generalitat dada la mayoría independentista en las elecciones del 21-D. Pero los naranjas insisten en ver una ventana de oportunidad en el hecho de que parte de los diputados electos de JxCat y ERC estén en Bruselas y que su situación judicial propicie que descarten su posible regreso. Esto, según Arrimadas, podría dejar en minoría a los independentistas en el Parlament, algo que consideraría un "fracaso" para ellos y que le animaría a probar su investidura.

De intentarlo, podría contar con los escaños del bloque constitucionalista: 36 de su formación, 17 del PSC y 4 del PPC. Con estos sumaría 57 apoyos y si consiguiera el respaldo de los 'comuns' llegaría a los 65. Quedaría tan sólo a tres de la mayoría. Una fórmula que, aún mirándose con optimismo y asumiendo que los morados se descantan por ella aún habiéndolo negado durante la campaña, sigue siendo fallida.

Los independentistas, precavidos, ya han puesto sobre la mesa la posibilidad de hacer correr las listas para no perder votos en una investidura, renunciando a su puesto aquellos que se encuentran en Bélgica. Si los designios judiciales impiden la participación en los plenos de los encarcelados, ellos también podrían inclinarse por sumarse a esta iniciativa. El único que mantendría su escaño, aunque no regresara, es Carles Puigdemont, porque sin este no podría ser investido 'president', tal y como batalla su partido con el asentimiento de ERC.

Controlar el cortafuego
Ante el redoble de la presión sobre Ciutadans para no que no tiren la toalla, Arrimadas insiste en todas sus comparecencias públicas tras los comicios en que son la formación ganadora pero que debido al "desastre" electoral del PPC y el PSC "no suman" para forjar una alternativa constitucionalista que desbanque al independentismo.

Los naranjas se quejan también a la ley electoral, y culpan a la inacción de sus potenciales socios para modificarla con anterioridad, porque aseguran que de haber sido modulada "estarían pensando ahora en cómo gobernar".

Para Arrimadas todo avanza en la dirección contraria a "la recuperación del sentido común" en Catalunya y, de hecho, este viernes ha zanjado en una entrevista en la Cadena SER que es "igual de malo que gobierne Puigdemont que Junqueras" porque "intentarán hacer lo mismo". "Nunca han renunciado a la independencia", ha sentenciado, en alusión a las declaraciones de los investigados ante el Tribunal Supremo en las que acataban la legalidad.

Para frenar a los independentistas, los naranjas tienen claro que deben conseguir dominar el cortafuego de la Cámara catalana: la Mesa del Parlament. La consideran una "pieza clave" para evitar repetir las "barbaridades" de la legislatura pasada y promocionan a José María Espejo-Saavedra, antes vicepresidente segundo de este órgano, como presidente. Los 'comuns' ya han dado su primer portazo a los naranjas, y han rechazado un acuerdo para que puedan presidirla, mientras los independentistas negocian en Bruselas el reparto de sus butacas.