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REPORTAJE

¿Qué hacemos con la cultura?

Ante el informe que coloca a Córdoba en el número 30 entre 35 ciudades en el sector cultural, las administraciones se inclinan a unir esfuerzos, y desde lo privado se mira a la difusión y exportar creación

 

El Centro de Creación Contemporánea de Andalucía, lo más valorado. - FRANCISCO GONZÁLEZ

Carmen Lozano Carmen Lozano
13/02/2020

Las conclusiones del informe anual que elabora la Fundación Contemporánea -que cuenta con el apoyo del Ministerio de Cultura- sobre este sector en España, y que ha dejado a Córdoba este año en el puesto número 30 entre 35 en cuanto a la calidad e innovación de su oferta cultural, tiene varias lecturas entre las instituciones públicas cordobesas y algunos gestores culturales del ámbito privado, y en algunos casos se duda de los criterios y parámetros que se tienen en cuenta a la hora de elaborar este estudio. Al respecto, la delegada territorial de Cultura, Cristina Casanueva, señala que «en Córdoba tenemos la base para convertirnos en una gran referencia cultural», por lo que desde la Junta «estamos trabajando en mejorar nuestra oferta tanto desde el magnífico patrimonio con el que contamos como desde nuevos proyectos que consigan ampliar nuestro abanico cultural», todo ello «en colaboración con las demás instituciones, ya que creemos en el trabajo conjunto para conseguir grandes logros».

En esa misma línea se manifiesta Salud Navajas, responsable de Cultura de la Diputación, que insiste en la idea de «un objetivo común» entre las administraciones para que Córdoba se sitúe «en el lugar que se merece», porque «creo que la cultura está muy presente en Córdoba». Por su parte, Blanca Torrent, delegada municipal de Cultura, declara que una de las prioridades del nuevo gobierno local es «impulsar el cambio en la dinámica cultural de los últimos tiempos». Y este cambio «solo puede ser posible con una visión global y una mirada plural, desde un proyecto de ciudad que cuente con la participación de todos los agentes implicados y las principales instituciones públicas y privadas».

En el ámbito privado, Antonio Agredano, que ha gestionado el festival Cosmopoética en los últimos tres años y repetirá un cuarto, se muestra sorprendido de que no aparezcan las palabras poesía o literatura en este ránking, que «no deja de ser la opinión de un grupo de expertos», unos 500, pero sí presta atención al epílogo de este estudio, que habla de lo que falta en el panorama cultural de nuestra ciudad, algo en lo que no está de acuerdo porque son aspectos, según este gestor cultural, «que se llevan combatiendo desde hace algunos años». Agredano se refiere a lo concerniente a la falta de presencia de actividades innovadoras, «que aquí se están haciendo», dice, y también se habla de que hay que optar por la profesionalización de la gestión, lo que, por ejemplo, «en Cosmopoética se exige a través de sus pliegos».

Pero en el punto que más incide este gestor cultural, con el que no está de acuerdo, es que el informe habla de la necesidad de crear nuevos públicos o actividades gratuitas, algo que «Cosmopoética ya hace». «No sé cual es el criterio para excluir a grandes eventos cordobeses como Cosmopoética, el Festival de la Guitarra o la Noche Blanca del Flamenco», porque «pueden competir con los que sí destaca ese informe de otras ciudades». Agredano concluye que Córdoba «no debería fijarse tanto en este tipo de ránking y competiciones entre ciudades y buscar su propia senda. Curro Crespo, de la cooperativa Amasce, que, entre otras labores, se dedica a la promoción y difusión del arte, considera que, en cuanto a la dimensión cultural de Córdoba hay una serie de eventos consolidados de gran importancia, que son «modelos de éxito» a los que «solo se les puede requerir cierta renovación en cuanto a los formatos y estrategias de comunicación para poder conseguir la difusión y el reconocimiento que merecen». Por último, asegura que «los tiempos van por pasar de ser ciudad consumidora de cultura a ser ciudad productora de cultura» y «en vez de importar, debemos buscar la manera de apoyar la creación que se hace aquí y exportarla».