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CRITICA DE TEATRO

Una pieza donde nada es lo que parece ser

 

JUAN ANTONIO DIAZ
12/01/2015

Obra: 'Kathie y el hipopótamo'.

Autor: Mario Vargas Llosa.

Intérpretes: Ana Belén, Ernesto Arias, Jorge Basanta, Eva Rufo y David San José.

Dirección: Magüi Mira.

Lugar: Gran Teatro de Córdoba. Sábado, 10 de enero.

Hacía tiempo ya que esta artista polifacética que es Ana Belén no visitaba los escenarios de Córdoba en el ejercicio de su faceta como actriz. Y lo hace colgando en el Gran Teatro el cartel de "agotadas las localidades" con esta pieza teatral de Vargas Llosa, Kathie y el hipopótamo , muestra palpable del tirón de esta actriz que es un valor seguro en escena. Junto a Ernesto Arias forma la pareja protagonista de esta historia en la que se mezclan recuerdos de la vida personal de cada uno de ellos junto a interioridades que van aflorando en paralelo a cada instante. Kathie/Ana Belén es una mujer adinerada que se refugia en la soledad, escogida o no, de una buhardilla en París donde está escribiendo un libro de viajes en el que refleja su propia vida. Santiago/Ernesto Arias es un profesor universitario con toda su carga de inconformismo anticapitalista de los setenta, escritor frustrado y mediocre que ayuda a la señora para componer su libro de viajes.

A partir de aquí los personajes van mostrando lo que son, lo que fueron y lo que desean, o desearon ser. Sus recuerdos aparecen en escena invocados por retazos de realidad. Aparecen el marido chulo de la millonaria, los hijos a los que solo les interesa su dinero, los pretendientes antes de su boda y sus amantes después de ella, producto del hastío y del aburrimiento. También la esposa del escritor, su amante que le abandonó y su fijación por el sexo. Pero todo es falso, es puro teatro, como se dice en la función: "Todo es verdad porque todo es mentira, o ¿todo es mentira porque es la verdad?". Pero todo es válido durante el instante en que se produce.

Los actores dan vida a cada uno de los personajes que entran a explicar su momento y Magüi Mira los muestra desde el mismo escenario haciendo que ocupen distintos planos para aparecer en el instante justo, logrando de esta forma un ritmo fantástico que, sin embargo, no enmascara las intervenciones y dibuja perfectamente sin lugar a dudas cada uno de ellos.

Un espacio escénico medido, libre, limpio, con un diván y pocas cosas más que acompañan al piano en directo desde el que David San José inunda con las notas de románticas canciones francesas al estilo de la Piaf y con las que Ana Belén pide en un momento "ne me quitte pas". Los diálogos fluyen sin afectación, con chispa, inteligentes, comprensibles además de irónicos y a veces brillantes.

En definitiva, una Ana Belén perfecta, sin estridencias, que logra transmitir qué es verdad y qué es mentira en esta comedia, en un paso a dos con un Ernesto Arias seductor y un magnífico trabajo de Jorge Basanta como Charlie, el esposo macarra a la vez que hijo frívolo en su doble papel, junto Eva Rufo como esposa abandonada y contrapunto a la existencial Kathie. Ante el piano, sin alterar la escena, David San José es el pianista que sirve las notas a su madre cuando canta. ¿Quién es el hipopótamo? A lo mejor, al final de la función, nada es lo que parece ser, todo puede ser una invención, una parábola, o puro teatro... ya lo hemos dicho.