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Entrevista.

Juan Cantabrana PINTOR : "La pintura es para mí una pasión porque es un disfrute del alma"

 

Artista plástico Juan Cantabrana, ante una de sus obras. - Foto:A.J. GONZALEZ

ANTONIO RODRIGUEZANTONIO RODRIGUEZ 20/02/2009

LUGAR DE NACIMIENTO CORDOBA.

TRAYECTORIA ESTUDIA EN LA ESCUELA DE ARTES Y OFICIOS Y EN LOS TALLERES DE AMADEO RUIZ OLMOS Y DE VAZQUEZ DIAZ. FORMO PARTE EN MADRID DEL GRUPO NUEVA FIGURACION. DESDE LOS AÑOS 70 HA REALIZADO NUMEROSAS EXPOSICIONES EN DIVERSAS CIUDADES ESPAÑOLAS.

El artista cordobés Juan Cantabrana expone desde hoy hasta el próximo día 18 de marzo una colección de sus últimas obras en la sala de arte Carlos Bermúdez.

Carlos Clementson describe la obra de Juan Cantabrana manifestando que "el amor por la luz, por las vibraciones cromáticas de las atmósferas y el aire libre, viértase especialmente en Cantabrana en una exaltada y lírica vocación por el paisaje, el natural y el urbano de frondas y jardines, de parques y glorietas, ese aspecto tan desatendido por la mayoría de pintores cordobeses, y que lo acerca a un cierto levantinismo oxigenado y exultante, vitalísimo, que a mí particularmente me emociona y me inspira". En la obra que presenta en Carlos Bermúdez hay grupos seriados de cuadros, como insistencias sobre un mismo paisaje, bodegón o figura humana, destacando visiones de un mismo jardín, la serie amplia de desnudos de una muchacha que se refleja en unos azulejos o los reflejos de los objetos sobre una mesa.

--¿Qué podemos ver en la sala Carlos Bermúdez de Córdoba?

--Es una obra fruto de la última investigación que se refiere al estudio de los tonos neutros del espectro de colores. Está en el concepto de las investigaciones del grupo de los navies. Consta de varios temas pictóricos pero seriados en su estudio, de forma que hay cuatro estudios de composiciones de interior con figuras donde se pueden destacar los efectos de las transparencias y brillos de luz producidos en el cristal. Se trata de extraer del natural la pureza del colorido en sus zonas de sombra y luz.

--¿Qué importancia tiene para usted esta exposición?

--Es muy personal por el estudio que he desarrollado durante los últimos siete años y es un poco el fruto de este análisis postimpresionista.

--¿De dónde viene su obsesión por la luz, por la luminiscencia?

--He considerado que la luz produce sobre los objetos una verdad cromática que es lo que nos llega al alma por la visión humana. Tanto es así que es fundamental el estudio en mi pintura de las luces y pigmentos de color existentes dentro de las zonas de sombra.

--¿Y el corte impresionista de sus cuadros a qué se debe?

--El impresionismo es un hito histórico tan importante dentro de la pintura como el descubrimiento de América. Lo que se hizo fue romper con la teoría añeja dentro de los estudios y salir para extraer la primera impresión que producía el sol y los árboles sobre la retina humana. Después de los impresionistas, los navies, y de ahí parte el amor que yo tengo por degustar esas gamas sutiles que el espectro de colores nos ofrece. Observando siempre las zonas del espectro que son colores en transición, es decir, todas las infinitas gamas neutras.

--También aborda el paisaje y la naturaleza de una manera muy especial. ¿A qué se debe?

--La visión del paisaje, su belleza del natural está en la captación y ordenación de las distintas gamas de color que ofrece la visión que tenemos delante. No hay nada radical ni definitivo. No hay contornos finales. Hay sólo cúmulos de pigmento que se entrelazan en un aparente caos pero con un orden bellísimo. Intentar plasmar esa visión y sensación es el gozo de pintar el paisaje al natural.

--La figura humana posee delirio, locura. ¿Qué busca en ella?

--Igual que en los paisajes, la figura humana, aunque esté en interior, pero bañada por luz natural, ofrece otra vez el mismo universo cromático y consigue que el desnudo humano, por ejemplo, esté bien vestido por la luz, puede producir el placer del espectador.

--¿Dónde sitúa su obra dentro del panorama nacional y cordobés?

--En el panorama de pintores postimpresionistas somos siete un ocho los que hemos tenido consideración a nivel nacional. A diferencia de muchas corrientes que están consideradas y casi siempre con tufo de oficialidad, esta pintura es todavía pintura de investigación auténtica dentro del mundo de la figuración actual porque sigue investigando las posibilidades infinitas del cromatismo del espectro de color, que es el único que existe en la creación.

--¿Cuáles han sido sus maestros?

--José Baldasano fue mi maestro y luego Amadeo Ruiz Olmos y Vázquez Díaz. Y como maestros admirados los impresionistas como Claude Monet, y de los navies, Pierre Bonard, entre otros.

--¿Qué busca en el arte, después de tantos años en la pintura?

--La pintura es para mí una pasión porque es un disfrute del alma. Sientes verdaderamente que te comunicas, te enlazas con el movimiento de la creación. Ese placer tan espiritual no quieres dejarlo nunca. Y si comunicas es que consigues realizar a los demás y sienten también satisfacción, entonces se convierte en un orgasmo.

--¿Para qué sirve el arte?

--Sirve para recordarnos de forma continua que somos entes universales y sensibles. El placer que produce a tu espíritu lo diferencia de todo lo demás. Es una sensación como una introducción hacia lo más profundo de tu propio ser.

--¿Qué se siente cuando se pinta?

--Sientes tus propias sensibilidades internas y llegas a conocerte mejor.

--Después de esta exposición qué viene?

--Más trabajo, más análisis y más lucha.