+
Accede a tu cuenta

 

O accede con tus datos de Usuario Diario Córdoba:

Recordarme

Puedes recuperar tu contraseña o registrarte

 
 
   
 
 

ENTREVISTA/ JUAN PÉREZ CUBILLO

«En Córdoba tendemos al más terrible de los silencios»

Profesor de Literatura, escritor y ensayista acaba de publicar la cuarta reedición de 'Canciones morenas' del poeta José María Alvariño

 

Juan Pérez Cubillo. con un ejemplar de ‘Canciones morenas’. - A.J. GONZÁLEZ

Paula Lara Paula Lara
14/04/2019

-¿Qué novedades o alicientes presenta la cuarta reedición del poemario ‘Canciones morenas’, del autor cordobés José María Alvariño (1911-1936) (ediciones Depapel), realizada por usted, que se ha presentado hace unos días en la Feria del Libro?

–Una de las novedades es que se ha publicado el aparato crítico, todo lo que en la época se publicó de críticas sobre el poemario. También se han recuperado los personajes emblemáticos de la época. Ha sido una servidumbre lógica, teniendo en cuenta que los cordobeses tenemos tendencia al derrotismo o al más terrible de los silencios. Es el caso, por ejemplo, de Rogelio Luque, fundador de la librería Luque, o el caso de Pedro de Vega. Este último fue un librero que tenía un establecimiento en la actual calle Capitulares, era una librería de viejo, en la que prestaba libros y así contribuía a que la gente tuviera acceso a la cultura, porque no tenían medios para comprarlos. Tenía un catálogo de la librería circulante con más de 3.000 ejemplares. Por eso fue tan injusta la guerra, porque se llevó a tanta gente que realizó una labor benefactora para la ciudad como fue Pedro de Vega. También, la figura de Eloy Vaquero, director de un diario republicano de la época, en el que trabajó Alvariño. Hay otros personajes, que no son de un color o de otro, pero sí significan bastante para la ciudad de Córdoba. También García Lorca, que se constituyó en amigo predilecto, preferente, de Alvariño y en el libro se recogen dedicatorias del poeta granadino al cordobés del Romancero gitano. Igualmente, está Manuel Carreño, que escribió Memorias tabernarias, en las que hace un recorrido por estos establecimientos. En las tabernas de Córdoba se hacía cultura a pie de barra.

-¿Hay constancia de cómo fue la relación de García Lorca con Alvariño?

--La relación era tal que cuando García Lorca venía a Córdoba lo primero que preguntaba era dónde está Alvariño. Se puede decir sin error a equivocarse de que Alvariño era un discípulo aventajado de Lorca y aparece en el Diccionario de las Vanguardias de España de Correa. Se especula que Alvariño podría haber sido un escritor de un gran empaque, pero el hecho de su desaparición a los 25 años lo impidió. Fue un hombre autodidacta que devoraba todo lo que le caía en las manos. Hay que unir que su madre fue una ávida lectora, una persona muy culta.

-Usted que ha sido durante muchos años profesor de Literatura, ¿cómo llamaría la atención de los lectores jóvenes para que se acercaran a leer ‘Canciones Morenas’?

-El lenguaje que utiliza es muy fácil, sin artificios. El hecho de que sea de aquí es un aliciente para que lean algo que se lee con facilidad. También para hacer itinerarios por la ciudad, porque aparecen en los poemas San Lorenzo, San Basilio, Caballerizas… Es una gozada, porque se puede hacer un itinerario por la ciudad de Córdoba de los años 30 del pasado siglo a partir de los poemas.

-¿Se podría hacer un itinerario poético por la Córdoba de los años 30?

-Sí, desde luego, por las Beatillas, San Rafael, San Agustín o la zona de la Ribera, el Campo de la Verdad. Si uno hace una selección de los topónimos de la ciudad, se puede hacer un itinerario. Para mí esa idea es muy atractiva, porque como profesor hice una actividad con La feria de los discretos, de Pío Baroja, con alumnos. Recorrimos muchas calles de Córdoba leyendo párrafos del libro de Baroja. Yo pienso que hay muchas posibilidades didácticas y muchas veces nos refugiamos en el aula.

-Poeta y republicano, Alvariño, ¿son razones suficientes para su fusilamiento en 1936 con 25 años?

-El fusilamiento siempre tiene un componente irracional y es una barbaridad por ser un método tan expeditivo. Yo estoy en contra de la pena de muerte y soy de Amnistía Internacional. Él acariciaba la idea de que no sucediera nada, porque en los años 30 había escrito en un diario, llamado Azul, que nos remite a una cierta ideología, y pensaba que no iba a tener problemas. Muchas de las figuras culturales esenciales y emblemáticas para hacer una reconstrucción de la vida cultural de Córdoba se fueron, desaparecieron, como Rogelio Luque, pero con un matiz, ya que Alvariño no había tenido tiempo ni de ser malo, ya que tenía solo 25 años, no podía ser rival de nadie.

-Usted es poeta, narrador, ensayista. ¿Qué está preparando o qué está escribiendo?

-Los profesores escribimos de forma bastante miscelánea. Estoy elaborando un ensayo que se titula La literatura y las estructuras del poder. Yo he hecho un ejercicio de introspección y me he dado cuenta de que me preocupa mucho el alumnado. En el ensayo comienzo con el Poema del Mio Cid, me voy a La Celestina, al Lazarillo y culmino con la Generación del 27. Ahondo en esa relación que existe entre los escritores y el poder. El escritor, normalmente, lo que hace es denunciar ciertas arbitrariedades del poder. Lo tengo casi terminado, porque siempre tengo una sensación muy agradable cuando cojo el bolígrafo.

Temas relacionados