+
Accede a tu cuenta

 

O accede con tus datos de Usuario Diario Córdoba:

Recordarme

Puedes recuperar tu contraseña o registrarte

 
 
   
 
 

ENTREVISTA

Antonio Banderas: «De mi futuro lo único que sé es que acabaré en Málaga»

Antonio Banderas, actor, protagonista de 'Dolor y gloria'

 

Antonio Banderas aspira a lograr el Oscar por su papel protagonista en ‘Dolor y gloria’, de Pedro Almodóvar. - EFE

Nuria Navarro
09/02/2020

Está convencido vencido de que será Joaquin Phoenix, por su ‘Joker’, quien finalmente se suba esta próxima madrugada al escenario para recoger el Oscar al Mejor Actor Protagonista. Pero la vida le ha demostrado muchas veces que sus sueños podían cumplirse, a pesar de todo y de casi todos. Hablamos con el intérprete malagueño a pocas horas de cerrar el trayecto, el más exitoso de su carrera, junto al personaje que más alegrías le ha dado, ese Salvador Mallo que es, en realidad, Pedro Almodóvar, un creador con el que Banderas lleva más de 40 años colaborando, cuatro décadas de cine y vida, de dolor y gloria.

Una vez sorteado su (casi inexpugnable) anillo de seguridad, Antonio Banderas resulta ser una de esas personas que te escuchan como si fueras el único ser humano vivo tras una hecatombe nuclear. O mejor, como si esta próxima madrugada su nombre no fuera dicho en el Dolby Theatre de Los Ángeles, entre los de los aspirantes al Oscar al Mejor Actor, por Dolor y gloria, la película expiatoria de Pedro Almodóvar. Y hay un motivo poderoso.

-Puede acariciar estatuilla.

-Estoy seguro de que no.

-El Goya lo tiene. «Me siento vivo», dijo en la ceremonia.

-Cuando se ve la muerte tan de cerca como la vi yo esa mañana del 25 de enero del 2017, la vida cobra un brillo especial. Te das cuenta de la línea tan fina que nos separa de la nada. Y aun sabiendo que eso es el final de esta comedia, la impresión es muy poderosa.

-En este contexto, la palabra poderosa encaja mal.

-La primera noche que pasé en el hospital vino una enfermera que no había visto ni vi después y me hizo una pregunta increíblemente extraña: «¿Cree en la cultura popular?». Yo le respondí: «Supongo que sí, ¿por qué?». «¿Sabe por qué la gente dice me ha roto el corazón o te amo con todo el corazón? Porque el corazón no es solo un órgano, es un almacén de sentimientos».

-Una filósofa a pie de desfibrilador, desde luego.

-«Va a estar muy triste durante unos meses», me dijo. Y se cumplió. Soy poco llorón, pero de repente me emocionaba cualquier cosa. Empecé a sentir mucho, todo. El dolor y la alegría de los demás. Es como si durante toda mi vida hubiera acumulado un montón de capas, endurecidas con el tiempo, y de repente caían.

-¿Banderas era Banderas?

-Yo creía que sí. Hasta que llegó el bofetón y dije: «¡Oh, my God! No me acordaba». Entonces apareció lo esencial: mi hija, mi familia y mi vocación verdadera.

-Que es...

-Contar historias. Lo que fui al principio. Yo me había preocupado por los resultados de las cosas. Me había preguntado adónde me podía llevar la película. Calculaba en función de la crítica. Nunca me había sentido tan libre como con Salvador Mallo. Pedro lo percibió.

-¿Cómo diría que es ahora Antonio Banderas?

-Natural. Simple. Siento cosas frente a la cámara o en el escenario que me hacen abandonarme. Abandono es una palabra que se ha unido a mi vocabulario de una forma especial. Abandonarse es más importante que construir, que empujar.

-Abandonarse a vivir.

-Sí. El infarto me lo fabriqué yo solito. Por no hacer lo que me gustaba, por mentir al defender proyectos indefendibles porque tenía al productor al lado.

-¿Se sintió alguna vez como un impostor?

-¡Eso no! Pero del más de un centenar de películas salvo una quincena, entre ellas las ocho de Almodóvar.

-¿Ahora vive un estado de gracia?

-Es como si se hubieran abierto las puertas. La primera película que hice después del ataque al corazón fue Life Itself, que poca gente ha visto, en la que me dije: «¡Qué bonita es la película! ¡Qué bien los compañeros! ¡Qué en orden está todo!». Y me pasó una y otra y otra vez. Con Steven Soderbergh [The Laundromat: Dinero sucio], con el teatro... Creo que hay un aura que se desprende de mí. Ya no irradio ansiedad y eso hace que personas que antes no querían tener acceso a mí ahora sí quieran. A lo mejor no está mal matar a Banderas. Él cumplió una misión. Era joven y le divertía hacer de Zorro, de Mariachi... Pronto voy a cumplir 60 años y no puedo tirar más de ese chico.

-Sesenta es una cifra agridulce.

-Me siento bien. He perdido 10 kilos haciendo A Chorus Line. Ya no fumo ni como carne todos los días ni me oprime el terrible estrés al que me sometía, sobre todo durante el divorcio... El divorcio para mí fue durísimo. Había construido un universo durante 20 años y todo saltó por los aires. Ha quedado lo mejor, ¿eh? Una amistad maravillosa con mi ex, los hijos, Tippi [Hedren, la madre de Melanie Griffith].

-¿Piensa en el futuro?

-El futuro es incierto. No tengo la seguridad de que mi mente vaya a responder a los estímulos. Lo único que sé es que no me cuesta trabajar. Y que voy a terminar en Málaga, casi de manera inminente.

-¿Recuerda las últimas palabras que escuchó al partir?

-«Aquí estamos», me dijo mi madre. Pensaba que volvería muy pronto.

Temas relacionados
 
NUEVO SERVICIO PARA LOS LECTORES

Únete al canal de Telegram de Diario CÓRDOBA y entérate de la actualidad antes que nadie

Este sistema gratuito de notificaciones se suma a la difusión de información en las redes sociales de Diario CÓRDOBA ...

Suplemento cultural en versión PDF ...

Buscar tiempo en otra localidad