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ilustración

Donaz, pionero de la historieta

El artista de Cabra realizó todos los dibujos del primer número de la revista ‘TBO’

 

‘Vicaría’, ilustración de Donaz. - DONAZ

José Pérez Muñoz
21/01/2017

Si hubiera que resumir en pocas palabras quién fue Donaz, diríamos que es una figura esencial y pionera en el mundo de la historieta en España. Aunque su actividad, muy diversa en el mundo de la ilustración gráfica, hizo que sus trabajos se vieran publicados en diferentes medios, pasará a la historia fundamentalmente por ser el autor que, en solitario, realizó todas las ilustraciones del primer número de la revista TBO.

Nació en Cabra, en la calle Priego nº 17, el 13 de julio de 1875. Fue inscrito con el nombre de Ernesto Antonio Juan Gualberto de la Santísima Trinidad. Su madre, Francisca Donaz Millán, era natural de Cabra, con ascendencia por línea paterna de Fago («de la provincia de Aragón», según consta en el registro civil) y por línea materna de Castro del Río. Su padre, José Pérez Serrano, también era natural de Cabra, al igual que sus padres. De profesión impresor, actividad muy ligada a la futura dedicación de su hijo Ernesto. La familia Pérez Donaz, que tuvo tres hijos más: José, Enrique y Elvira, se trasladó a Madrid tres años más tarde, en 1878, donde Elvira se matriculó en la Escuela Nacional de Música en la clase de solfeo, obteniendo en junio de 1880 el primer premio de dicha disciplina. Su actividad se centró en dar clases de música, aunque se tiene constancia de su labor creativa componiendo zarzuelas, una de ellas titulada La rosa del valle. Ernesto cursó sus estudios en el Instituto Cardenal Cisneros, donde destacó en Historia Universal, obteniendo varios premios, y en la Escuela Especial de Pintura se formó como pintor paisajista y figurativo, siendo discípulo del pintor Enrique Sanz. Participó en las Exposiciones Nacionales de Bellas Artes de 1897, 1899 y 1906, obteniendo en esta última una Mención de Honor.

En 1897, después de las tres revisiones efectuadas, quedó excluido del servicio militar por su corta estatura, pues medía 1,51 metros (se libró por medio centímetro).

A pesar de su formación como pintor y acuarelista, desde muy joven se inclinó por el dibujo y la caricatura, probablemente influenciado por su padre, que como dijimos era impresor, y sobre todo por la fuerza creciente de la prensa gráfica de finales del siglo XIX y principios del XX, que ofrecía a dibujantes y caricaturistas una salida laboral relativamente fácil.

Como afirman Dionisio Platel y Joaquín Campo, en la introducción de Militares y paisanas, obra ilustrada por Donaz, reeditada por Taula Ediciones en 2014, y que ha servido de base, a modo de resumen, para este artículo, las primeras colaboraciones de Pérez Donaz como dibujante las realizó en la revista Madrid Cómico en 1898, donde estuvo tres años, y después en 1905 y 1912 volvió a formar parte de su plantilla. Asimismo, publicó en las revistas Nuevo Mundo, Miscelánea y Vida Galante, participó tanto en ilustraciones como en historietas en la revista Pluma y Lápiz y en la revista del empresario catalán Salvat Hojas Selectas, desde 1901 hasta 1921.

La revista Monos ha sido considerada por los especialistas como la precursora de la historieta en España, la firma destacada de Donaz en dicha revista lo convierte en pionero, sin embargo será más conocido por ser el autor que, en solitario, dibujó íntegramente el primer número de TBO, en 1917, como indicamos al principio.

Aunque sin modificar su estilo, Donaz utilizó varios seudónimos: Donaz, Donáz, D. Caspitina, C, Juan Gualberto, JG, Ele, Ernest, Equis, E, Luz Bell, Luz-bel. Como escritor firmó como Ernesto Pérez Donaz, Doctor Pérez y E.P.D., y como pintor P. Donáz y J. Pérez Donaz.

Entre 1913 y 1915 ilustró varios títulos como Chascarrillos franceses, Chascarrillos aromáticos o Chascarrillos de Luis Esteso dentro de la colección Biblioteca para todos. En esta misma colección fue autor de los textos de Chascarrillos catalanes, Cuentos de baños, Chascarrillos médico-quirúrgicos, Cuentos de la escuela...

De la misma forma, a principios de siglo, Donaz colaboró como ilustrador en varias colecciones de novelas picantes: El Cuento alegre, Cuentos de Adán y varias series de la editorial El Gato Negro, como Militares y paisanas o Lectura popular periódica. En el terreno festivo y sicalíptico colaboró con las revistas madrileñas ¡Alegría!, Ahí va o Mundo Galante y en Barcelona con La Saeta, K.D.T. y Eva.

Donaz también dirigió su actividad al público infantil, sus primeros trabajos aparecieron en 1900 en Madrid en Álbum de los niños y en 1914 en Los muchachos. Trasladó su domicilio a Barcelona en 1915, y empezó su colaboración con las más importantes editoriales dedicadas a la prensa infantil, como Buigas, Heras y sobre todo con El Gato Negro. En esta editorial desarrolló su colaboración más fructífera, donde participó en numerosas colecciones de cuentos, chistes o chascarrillos de la temática más variada. Llegó incluso a dirigir el semanario ilustrado infantil Polichinela en 1921 y pudieron verse historietas suyas en Dominguín y en los primeros números de TBO. Entre 1917 y 1918 en la editorial Heras realizó trabajos de historietas en las revistas Periquín, Cuentos y aventuras de Periquín, Historietas infantiles y llevó a cabo las ilustraciones de los folletines por entregas Jim Nay, el pequeño aventurero, Enigmas, el bandido invisible y en varios cuadernos de la Colección Popular Literaria y en la colección Carticas Baturras.

A partir de 1921 aparecen sus trabajos en las revistas de historietas Pulgarcito, El Cuento Infantil Semanal, Aleluyas de Charlot... Igualmente ilustró las colecciones de los folletines por entregas Las catacumbas de Londres, El aventurero millonario, Ruggiero el misterioso, Fanet, el capitán Araña... También, como en su etapa en Madrid, fue autor de los textos de varias colecciones de folletines, como Quiquet, el rey de los aventureros, José María, el rey de Sierra Morena, Los trabucaires de Cataluña, Los siete niños de Écija, Jaime el Barbudo...

Ernesto Pérez Donaz también ilustró colecciones de cromos, de postales, como las dedicadas al militar Valeriano Weyler, y trabajos publicitarios como los realizados en el Dietario grandes almacenes del Siglo, de 1918. Sus últimas colaboraciones se publicaron en la revista Algo en 1935. Falleció en Barcelona en 1938.

Desde Taula Ediciones, Dionisio Platel y Joaquín Campo han iniciado una colección dentro del sello Tebeos de Oro, con una serie dedicada a Donaz, en la que el número uno corresponde a Compañeros de Aventuras y el dos a El Misterio del Castillo, con ello se pretende recuperar la figura de Donaz como un autor pionero en el medio historietístico.

Desde la Biblioteca Municipal de Cabra, se ha iniciado una recopilación de todo el material posible de Ernesto Pérez Donaz, no solo para el estudio de su obra sino también para dar a conocer su figura, hasta el momento desconocida a nivel general y en particular en su pueblo natal, Cabra.