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Como la vida misma

 

Ricardo Martínez
26/01/2013

Excursión para ver o fotografiar animales salvajes, efectuada en Africa o en otros territorios", tal es la descripción que podemos leer en el Diccionario de la lengua. Se transcribe así la segunda acepción de la palabra, y yo creo, como lector, que es la que mejor acomoda al contenido de este libro --donde animal podría entenderse también como humano para 'ver o fotografiar' sicológicamente, introspectivamente-- de, digamos, cuentos implícitos, historias posibles más extensas, revelaciones de un pensamiento instantáneo...

Y no por ello debe interpretarse que esta literatura es deliberadamente ingenua o arbitraria; creo que está llena de intención, de sugerencias, y le distingue una buena parte de un lenguaje cuidado y culto. También puede juzgarse como positivo una reiterada alusión culta. a la geografía, a los libros y sus protagonistas o sus autores (para este caso podemos señalar la alusión, tan carnal, a Genet).

El texto tiene toda la intención 'por alusiones', incluso de carácter introspectivo, pues creo que no es en vano, por ejemplo, ese relato titulado Hipocampo donde, luego de una descripción física verídica a propósito de los lagos Baikal y Tanganika, se vierte al final esa frase que tiene las funciones de espejo: "Debemos albergar en nuestro seno simas parecidas a estas, abismos que no se oxigenan, cubiertos de recuerdos inertes, inservibles, ateridos entre las rocas, recuerdos que son esqueletos con la inmovilidad polvorienta de un pecio".

Real como la vida misma. Más real, no obstante, diríase --o un contenido más consciente-- para aquel o aquella que, ¡ay!, ponía alguna hoja entre las páginas del libro para señalar no solo un fragmento escrito, sino un sentimiento. Ahora eso ya no se da, los tiempos son bien otros, y hasta sospecho que una cierta frialdad artificial en las junturas del texto va por ahí; no se trata, desde luego, de la frialdad natural, del desnudo que J.B. Priestley requería para ser entendido. ¿Tal vez una deuda que la literatura pueda estar contrayendo con la escritura directa en el ordenador?

'Safaris inolvidables'. Autor: Fernando Clemot. Edita: Menoscuarto. Palencia, 2012