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CASTILLOS DE CÓRDOBA

Torre de Garci-Méndez de El Carpio: torre de torres

El hito que levantó el primer señor de los Méndez de Sotomayor es testigo (a veces mudo, a veces con voz propia) del devenir de El Carpio desde su construcción en 1325, una maravilla de la arquitectura militar y del arte mudéjar, orgullo de la localidad y una visita imprescindible en esta ruta de los castillos

 

La torre preside la geografía urbana de El Carpio, como muestra esta imagen junto a la iglesia de La Asunción. - FRANCISCO GONZÁLEZ

Juan M. Niza Juan M. Niza
19/07/2020

FICHA

Imponente resto de una fortaleza de 1325 de estilo mudéjar, obra del maestro Mahomad, con tres cámaras superpuestas (con mejores elementos en las superiores) y una escalera en rampa similar a la de la Giralda de Sevilla. Planta de 16,6x11,25 metros de planta y 24,75 metros de altura.

La visita
Previa cita en el Ayuntamiento de El Carpio (957180021).

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Permitan el atrevimiento de parafrasear a San Juan si se dice que «en el principio era la torre y el espíritu de Garci Méndez volaba sobre El Carpio», pero es que este monumento tiene algo de bíblico, de espiritual y noble en un entorno siempre ligado a la aristocracia. Incluso puede decirse que refleja la sobriedad y fortaleza del carácter de sus vecinos.

Basta mirar cómo encaja esta torre-fortaleza en el centro de El Carpio e imaginar cómo dominaría imponentemente el entorno en aquel cerro (de donde viene el término de El Carpio) y cómo serían las construcciones defensivas vecinas, cuyo rastro se puede adivinar en la trama urbana. Por ejemplo, en la manzana en la que se ubica la torre y, sin ir más lejos, en el vecino Teatro Municipal, una joya que también merece ser visitada y bajo el cual se conservan graneros del castillo.

Pero encajemos primero a la torre en la historia recordando los múltiples restos de villas romanas para la explotación agrícola descubiertos, o cómo estas tierras de Alcocer (Al-Qusayr), desde su conquista en 1240 por Fernando III, sufrió las luchas entre los reinos de Castilla y Granada. Fue en 1325, cuando Garci Méndez de Sotomayor vio terminarse la torre, el momento en el que comenzó a dibujarse la villa que rodearía a la fortaleza, siempre bajo la mirada de la aristocracia, ya que más tarde los Méndez de Sotomayor se vincularon a la Casa de Haro (1472), que llegaría a marquesado (1549) y terminaría uniéndose a la de Alba (1688), aún el gran propietario de buena parte del municipio.

Una vista de El Carpio desde el ajimez de la torre, dividido en dos por un parteluz (o mainel), con un elaborado capitel y dos arcos ojivales. FRANCISCO GONZÁLEZ

Una vista de El Carpio desde el ajimez de la torre, dividido en dos por un parteluz (o mainel), con un elaborado capitel y dos arcos ojivales. FRANCISCO GONZÁLEZ

Ahora, busquemos el contexto de la torre en El Carpio, en la trama urbana, vecina al ya citado Teatro Municipal y tan cerca de la plaza de la Constitución, la iglesia de La Asunción, el Ayuntamiento o el Palacio Ducal. Siempre sobresaliendo con sus imponentes 24,75 metros esta construcción del maestro Mahomad, con un nombre tan mudéjar como el estilo de esta joya de la arquitectura militar de la época.
En concreto, la construcción, en el interior, tiene dos cuerpos, uno de ellos para las rampas de ascenso, justo siguiendo el sistema de la Giralda. No se sabe si con igual fin: el poder subir a la torre a caballo. El otro cuerpo lo constituyen tres cámaras superpuestas, con mayor riqueza decorativa conforme se va ascendiendo. Respecto a la fábrica, está construida de piedra y ladrillo en los esquinales, usando también en el conjunto la argamasa y la técnica del tapial. En todo caso, el grosor de sus muros exteriores es imponente, nada menos que 2,6 metros, lo que recorta mucho el espacio interior, teniendo en cuenta que el torreón tiene una planta rectangular de 16,60x11,25 metros. Observen el magnífico trabajo de restauración de la torre, que hoy luce con sus ventanas simples o en ajimez (con una columna que divide la abertura en dos), los cuatro torreones de piedra molinaza y matacanes, esos balconcillos que no estaban pensados para ver pasar la gente… sino para arrojar proyectiles y material ardiendo a quien se acercara con malas intenciones a los muros.

RECOMENDACIONES

DE PASEOS Y TAPAS POR EL CARPIO

La gastronomía está a pie de calle en El Carpio, nunca mejor dicho, y los propios vecinos recomiendan al visitante pasear por la localidad e ir de tapas. Por algo la localidad tiene una de las más veteranas ruta de tapas de Andalucía. Disfruten de ese toque local que se le da a platos cordobeses como las patatas rellenas o los revueltos, o esos serranitos de lomo y jamón, con una salsa exclusiva de El Carpio.

ALOJARSE CON CALIDAD Y BARATO

El hotel Macami, de dos estrellas, está considerado uno de los más destacables de Córdoba en relación calidad-precio, tanto por plataformas de hostelería en internet, como por los propios usuarios, sin olvidar la cercanía de otras localidades vecinas, también con una gran oferta de alojamientos, sobre todo si el visitante quiere extender su itinerario al entorno de El Carpio.

QUÉ VER A LOS PIES DE LA TORRE

El Palacio Ducal, la iglesia de La Asunción o el Teatro Municipal son otros hitos con los que recrearse en El Carpio más allá de la imponente torre de Garci Méndez. Sin olvidar la riqueza histórica y natural de puntos como la ermita de San Pedro o el Paraje de las Grúas. Pura poesía. Y no es una exageración si recordamos que ha sido designado ‘lugar gongorino’ por la huella del insigne autor.

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