+
Accede a tu cuenta

 

O accede con tus datos de Usuario Diario Córdoba:

Recordarme

Puedes recuperar tu contraseña o registrarte

 
 
   
 
 

REPORTAJE.

Montalbeños en Mauthausen

Un sencillo monolito en el parque de las Torrenteras recuerda, desde el pasado sábado, a los paisanos que pasaron por el campo de exterminio nazi.

 

Reconocimiento Asistentes al acto de inauguración. - Foto:CLACK

Homenaje Alfonso Cañete recibe un recuerdo de manos del alcalde de Montalbán. - Foto:CLACK

JOSE MARIA LUQUEJOSE MARIA LUQUE 25/08/2008

El montalbeño Alfonso Cañete es el último andaluz superviviente del campo de exterminio nazi de Mauthausen. Muchos andaluces y cordobeses dejaron su vida en aquel horror, formando parte del Holocausto, al profesar unas ideas o por haber nacido en un país que no les reconoció por el hecho de haber sido republicanos.

Entre aquellos hombres apátridas, según el historiador Alfonso Vaquero Zamorano, figuran ocho vecinos de La Rambla, seis de Montilla, dos de Montemayor, uno de Fernán Núñez y uno de Aguilar. Sus vidas y sus muertes no deben ser confiadas a la precariedad de la memoria.

Así lo ha entendido el Ayuntamiento de Montalbán, que ha levantado un sencillo monumento "para que no muera de olvido la memoria" y recordar a los dos montalbeños que pasaron por Mauthausen, Alfonso Cañete, que consiguió salvar su vida, y José Araque Jiménez, "gaseado" el 24 de diciembre de 1941, cuando solo contaba con 26 años de edad.

Acto emotivo

A la inauguración del monumento, instalado en el parque de las Torrenteras, asistió el propio Alfonso Cañete acompañado de numerosos vecinos de Montalbán. En el curso del emotivo acto intervinieron el poeta montalbeño Latino Salces, el alcalde, José Cañero Morales, y el historiador Alfonso Vaquero. Cañero hizo hincapié en el valor simbólico del monumento, con el que el pueblo de Montalbán no solo pretende rendir homenaje a los dos paisanos que pasaron por Mauthausen, sino que se recuerde "a cuantos montalbeños perdieron la vida en la barbarie de la Guerra Civil". Y también, añadió, "a los que nunca se les hizo justicia y a los que, a consecuencia de la derrota, nunca pudieron volver a su pueblo".

Asimismo, el alcalde expresó su deseo de que el monolito "sea un símbolo del recuerdo más atroz que sufrió Europa en el siglo pasado y una apuesta por una vida futura en paz". Vaquero, por su parte, rindió homenaje "tanto a la memoria del paisano muerto" como "al hombre sensato y prudente que pudo sobrevivir y volver para contarlo". Como otros muchos seres humanos anónimos, aquellos héroes lucharon por el máximo ideal común: "La lucha por la libertad".