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REPORTAJE

«Me han quitado a mi nieta»

Paqui y José aseguran que Servicios Sociales se ha llevado «sin motivo» a la hija menor de su hija, de la que se hicieron cargo cuando nació, hace ahora dos años, y piden que se la devuelvan

 

José y Paqui, en el cuarto de su nieta Indara. - SÁNCHEZ MORENO

Araceli R. Arjona Araceli R. Arjona
12/09/2019

«No vivimos desde el 3 de mayo porque se han llevado a Indara, mi nieta, y no entendemos el porqué». Es el lamento repetido de Paqui, vecina de la calle Torremolinos de 55 años y madre de seis hijos y once nietos que desde hace dos años cuida junto a su marido, José, de la pequeña, de dos años. Según Paqui, la madre de la niña, una de sus hijas, vive en la calle desde hace años «porque está mal de la cabeza y ya no sabemos qué hacer con ella porque por más que hemos querido llevarla a Salud Mental para curarla, no hay manera... hemos pasado mucho». Desde que está en esa situación, ha sido madre de tres hijas, dos de las cuales no sabe dónde están. Cuando se enteró de que Raquel estaba embarazada por tercera vez, Paqui pidió a la Policía que la buscara y la llamaron cuando la localizaron con un bebé en brazos. «La niña vino con la carita fría, enfermita, se comía los puños y la madre después de tenerla aquí un tiempo se volvió a ir a la calle», explica la abuela, «se quería llevar a la niña por ahí, pero yo no la dejé y desde entonces está con nosotros». También quiso llevársela el padre de la criatura, un hombre de origen marroquí que dijo que se la quería llevar a Marruecos con él, «pero luchamos por ella y se quedó con nosotros», explica.

Durante dos años, según el relato de Paqui, ha seguido «todo lo que me ha dicho la asistenta social, no pueden tener queja, gloria bendita para mi niña siempre, la he llevado todos los viernes para que la vieran y ha visto que la niña está muy bien, tengo todos los papeles, no tenemos enfermedades ni ella ha pasado necesidad ninguna aunque vivamos en un barrio marginal, ella va a la guardería, tengo todo lo de los médicos, las vacunas, todo».

PROTECCIÓN DE MENORES

Paqui y José no entienden qué ha ocurrido para que los responsables de Protección de Menores, que depende de la Consejería de Igualdad y Políticas Sociales de la Junta, hayan decidido dejar ahora a la niña con una familia de acogida y que solo la puedan ver una hora una vez cada quince días en un punto de encuentro. «Es que no lo entiendo porque estaba muy bien con nosotros y ahora cada vez que vamos veo a la niña sufriendo, asustada, llorando y se me agarra mama, mama, mama y luego me la quitan y eso es que me mata por dentro y a mi marido, que tiene una pena por lo que le pasa a su nieta, le sube la tensión, porque la niña está hecha a nosotros y nos quiere».

En respaldo a su petición de que Indara, que tiene los apellidos de ellos, vuelva a casa, han recabado la firma de los veinte vecinos del bloque «que nos conocen y saben que somos buenas personas y honrados», destaca Paqui, que lamenta los años de sufrimiento que lleva acumulados con su hija Raquel desde que se fue de casa con 17 años. «Un día me la traen muerta o me entero que ha vuelto a tener otro bebé, o lo que sea porque está tirada en la calle, y por mucho que hayamos movido, con un abogado de pago y todo, no hay manera».

«La asistenta social me preguntó un día que yo qué haría si el padre o cualquiera viniera a por la niña y yo le dije que después de lo que habíamos luchado por ella, que mataba a quien se llevara a mi niña», cuenta la abuela, que ahora cree que ese ha sido el motivo de que se la retiren aunque, en su opinión, «cualquiera hubiera dicho eso si le preguntan por qué se van a llevar a tu nieta». Otra cosa que sugiere, aunque en teoría no sería motivo de retirar el cuidado a la familia extensa de un menor, es que «dicen que mi hija es yonki o toxicómana, pero eso es mentira porque yo la he tenido aquí en casa y no se pinchaba, sino que está mal de la cabeza y necesita ayuda».

Paqui y José muestran una fotografía en la que están con su nieta. Foto: SÁNCHEZ MORENO

Consternada, Paqui explica que ellos son sus abuelos y que aunque tengan 55 y 60 años respectivamente, «la niña no va a estar nunca sola porque aunque faltemos un día yo tengo cinco hijos más y la niña tiene primos y tíos».

Este periódico ha consultado la situación del caso a la Consejería de Igualdad y Políticas Sociales, que de momento ha rehusado explicar los motivos oficiales de la retirada de la menor en base a la ley de protección de datos.

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1 Comentario
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Por otras posibilidades 10:00 - 12.09.2019

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Con todo el respeto a la opinión de estos abuelos con respecto a una nieta, los Servicios Sociales aplican la Ley. Puede parecer justa o injusta, pero ante todo NO quieren cometer fallos que vayan en contra de los intereses de la pequeña. Y normalmente si la madre NO puede ocuparse de ella, el padre (aunque sea de origen extranjero) tiene más prioridad que ellos. Les plazca o NO. También tienen que comprender que la niña NO es un "objeto". Y en tanto que ser humano siempre es delicado tratar lo mejor para la niña, sin tener en cuenta siempre si después de los abandonos de los padres (el artículo NO determina que el padre la haya abandonado), siempre hay la posibilidad que sea adoptada en una familia de acojida (hasta sus 18 años). Igual los Servicios Sociales han detectado una cierta inquietud en el espacio de los abuelos y la amenaza NO les ha favorecido para NADA.