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CULTURA

La Junta inicia el procedimiento para declarar BIC dos obras de Romero de Torres

Los cuadros son La Consagración de la Copla y la Rivalidad y se encuentran en el museo cordobés

 

Varias personas observan 'La consagración de la copla', en una imagen de archivo. - CÓRDOBA / ARCHIVO

Redacción
07/10/2020

La Junta ha iniciado el procedimiento para inscribir en el Catálogo General del Patrimonio Histórico como Bien de Interés Cultural dos obras del pintor cordobés Julio Romero de Torres, La Consagración de la Copla y La Rivalidad, que se encuentran en el museo de Córdoba.estas obras que se encuentran en Córdoba y son propiedad de la compañía Prasa, que ha encargado recientemente a la casa Christies la subasta de otro de los cuadros de Romero de Torres que posee Las dos sendas. La Consagración de la Copla, de 1912, y La Rivalidad, de 1925, son dos exponentes muy representativos de la producción artística de Julio Romero de Torres, presentan valores culturales relevantes y son parte integrante del patrimonio cultural de Andalucía, señala la Junta en una nota.

El BOJA publica este miércoles la resolución de la Dirección General de Patrimonio, que indica que La Consagración de la Copla, de 1912, y La Rivalidad, de 1925, son “dos exponentes muy representativos de la producción artística del insigne pintor cordobés Julio Romero de Torres, presentando valores culturales relevantes que los reconocen como parte integrante del patrimonio cultural de Andalucía”.

La resolución indica que “La Consagración de la Copla evoca la pintura renacentista y el dominio de la composición y el retrato que poseía el autor, representando en este caso a varios personajes populares de la época en que fue realizada, pudiendo reconocerse, entre otros, a figuras como Pastora Imperio, Adela Carboné o el torero Machaquito”. Se trata de una “obra simbólica y alegórica en la línea de otras muchas de similares características creadas por Romero de Torres, no obstante, ésta, probablemente, constituye la más completa de su elenco, siendo fruto de la etapa central y de éxito en la trayectoria del autor, que recopila, en una sola imagen, su sentimiento telúrico en torno a la esencia andaluza”.

En cuanto a La Rivalidad, la resolución señala que “se encuentra una de las últimas representaciones de desnudos del pintor, constituyendo, por tanto, una pieza del mayor interés y relevancia, teniendo en cuenta la importancia de esa tipología en su producción artística”. El texto añade que el “cuadro ejemplifica otro de los intereses constantes de su creación como es ahondar en el sentimiento femenino, lo que le llevó a realizar numerosas obras donde a través de la mujer como protagonista desea transmitir diferentes estados, contradicciones y obsesiones”.

La Consagración de la Copla está realizada en óleo y temple sobre lienzo, mide 290 por 230 y fue el cuadro estelar de la Exposición Nacional de 1912. Según explica la resolución, “el título del cuadro hace referencia a la pasión que el pintor sentía por el flamenco, por el cante, hasta el punto de relatar su consagración”. El artista realizó la obra tras su viaje por Italia en 1908, donde pudo contemplar las obras de Rafael.

La Rivalidad está hecha en óleo y temple sobre lienzo, mide 172 por 140 y con ella “Julio Romero llega al cenit en cuanto a su temática de mujeres desnudas, al incluir dos mujeres de pie”. La obra se expuso en el Pabellón de la Casa de Córdoba, en la sala especial dedicada a Julio Romero de Torres en la exposición Iberoamericana de Sevilla de 1929-1930.

Ambas obras fueron declaradas inexportables como medida cautelar por el Ministerio de Cultura en 2019, tras lo cual el Ministerio de Cultura y Deporte insta a la Consejería de Cultura y Patrimonio Histórico a su inclusión en alguna de las categorías de protección de la normativa de patrimonio histórico de Andalucía.

Este procedimiento supone dar traslado a la Administración General del Estado para su constancia en el Registro correspondiente; hacer saber a los propietarios, titulares de derechos y simples poseedores de los bienes que tienen el deber de conservarlos, mantenerlos y custodiarlos, de manera que se garantice la salvaguarda de sus valores, y que deberán permitir su inspección por las personas y órganos competentes de la Junta de Andalucía, así como su estudio por las personas investigadoras acreditadas por la misma.

 

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