+
Accede a tu cuenta

 

O accede con tus datos de Usuario Diario Córdoba:

Recordarme

Puedes recuperar tu contraseña o registrarte

 
 
   
 
 

REPORTAJE

Controlar no es amar

Una agente de la Policía Nacional explicó a niños de 6º del colegio público Mediterráneo cómo diferenciar el amor de las formas de violencia

 

Niños del colegio Mediterráneo durante la presentación del programa y la charla sobre violencia de género. - SÁNCHEZ MORENO

Araceli R. Arjona Araceli R. Arjona
14/09/2018

La violencia tiene muchas caras, también la violencia de género. De ahí la importancia de que los menores, tanto las niñas como los niños, antes incluso de tener edad para iniciar relaciones afectivas, sepan identificar las prácticas machistas que en ocasiones se camuflan como formas de amor. Una agente de la Policía Nacional, Lola Corpas, impartió ayer una charla a alumnos del colegio Mediterráneo, dentro del Plan Director de Seguridad Escolar, en el que sembró la semilla de la prevención contra esta lacra en los más pequeños. «La violencia de género sigue un patrón que persigue minar la autoestima de la víctima y aislarla», les enseñó. Y es que el amor no consiste en renunciar a ser uno mismo sino en encontrar a quien te quiere tal como eres. «La violencia física es el último escalón en la violencia de género. Las relaciones insanas empiezan cuando tu novio te dice que si sales mucho con tus amigas, es que no lo quieres, y das de lado a tus amigas; que si no tienes nada que esconder en el móvil se lo enseñes, y dejas que te controle el móvil; cuando te dice la ropa que tienes que llevar o te sugiere que des de lado tus aficiones para estar más con él...». En ese proceso, según indicó la agente a los niños, la mujer va quedándose sola, cada vez más insegura y se convierte primero en víctima de violencia psicológica, y, en última instancia, sexual o física. La bofetada llega al final, cuando la mujer ya no sabe cómo defenderse. Por eso, lo importante es saber que «controlar al otro no es amarlo».

En la charla, se advierte además del riesgo de los celos, que muchos indentifican con una forma de amor, y de que la víctima de violencia no debe mantener oculta su situación por vergüenza sino pedir ayuda lo antes posible. También se les alerta del riesgo de acoso a través de las redes sociales y de la necesidad de evitar colgar en estos medios información personal que puede ser manipulada o utilizada en algún momento por delincuentes. Luego, se les recomienda que hablen en casa de todo lo comentado, cerrando así el círculo de la educación y la prevención.

Temas relacionados